lunes, 28 de mayo de 2018

Formación de la Isla de Coche


La formación de la Isla de Coche habría ocurrido  durante le época del Mioceno Superior, según demostraron a través de un estudio de campo, el doctor J. N. Perfetti y los estudiantes Jesús Rivas y Andrés Flores, de la Escuela de Geología y Minas del Núcleo Bolívar de la Universidad de Oriente (UDO).  Ellos realizaron estudios petromineralógicos y micropalenteológicos y lo determinaron, echando así por tierra lo que dice la Cartografía geológica oficial.
       La excursión científica, muy similar a la realizada con otros estudiantes a la Gran Sabana y distintos lugares venezolanos, se realizó a mediados de 1982 y los udistas contaron entonces para su trabajo de varios días con la colaboración generosa de Froilán Lunar, a quien los cochenses conocían como “Chilango”, famoso por sus lances y grandes trenes de pesquería.
       La época del Mioceno transcurrió hace 30 millones de años, período terciario de la Cenozoica, era  en la que tuvo lugar una brusca transición de la edad de los reptiles a la edad de los mamíferos, ya que desaparecieron los grandes dinosaurios y otros reptiles que habían dominado la vida durante el mesozoico.
       La cartografía geológica oficial afirma equivocadamente que la Isla de Coche fue formada más recientemente, es decir, hace 12 millones de años, época del pleistoceno del mismo período terciario.
       Los estudiantes encontraron protozoo del orden Foraminíferos en zona que hasta entonces (1980) eran conocidas como estériles.  El estudio de la microfauna vino después a corroborar la edad del material muestra extraído en varias zonas de la isla y procesadas luego en laboratorios especializados.
       Los investigadores establecieron en la Isla de Coche dos estaciones: la primera en un punto sur occidental a 300 metros del caserío El Bichar, en un acantilado a la orilla de la playa. Allí llegaron fácilmente tomando la carretera asfaltada de San Pedro-El Bichar.
La segunda, en un punto al sur-este,  tomando la carretera que va de El Bichar a Güinima, a 100 metros al este de El Amparo, en un acantilado a 6 metros de altura, siguiendo hasta la cota 60 por caminos de tierra..
Los tesistas udistas encontraron que el perfil de la Isla es poco pronunciado.  La costa norte-oeste de Coche presenta un largo acantilado con una altura promedio de 20 metros, formados principalmente por conglomerados polimícticos  de grano grueso, con intercalaciones menores de arena y arcilla.  Únicamente en el extremo Sur-Este, afloran rocas metamórficas  en la costa.  El terreno de esta isla presenta  pequeñas lomas redondeadas  con elevaciones cercanas a los 70 metros, cubiertas por cascajo suelto  derivado de los conglomerados mencionados;  solamente en el extremo occidental de la isla, donde se encuentran las salinas, se conocen depósitos recientes  que forman la planicie costera.
Desde el punto de vista litológico, la formación está constituida aproximadamente iguales de arcillas, areniscas y conglomerados mal escogidos.  Las arcillas cuando son frescas son de color gris o azul y meteorizan con colores abigarrados que en muchos casos le dan un aspecto moteado.  Generalmente las arcillas son arenosas y contienen guijas o guijarros de diversas rocas y cuarzos; localmente son carbonadas.  Las areniscas son de grano grueso y  fino, con un cemento arcilloso.  La roca fresca es de color gris o marrón claro, pero meteoriza con colores amarillo o  rojo.  Los conglomerados se componen predominantemente de guijarros, peñas y peñones sub angulares o sub redondeados en los que predominan las rocas ígneas y metamórficas, areniscas y cuarzos.  Tanto los conglomerados, como las areniscas, son típicamente ferruginosos. 

Coche ante los ojos de Colón

Cuando Cristóbal Colón pasó por las costas de  Coche el 14 de agosto de 1498, la isla estaba completamente despoblada. Era tierra virgen y circundada por lechos de importantes ostrales que se extendían hasta su vecina Cubagua, territorialmente más pequeña, pero más cercana a la costa firme.
Navegantes posteriores, a partir de 1502, atraído por los ostrales exploraron más la isla y lo que más llamó la atención fue la cantidad de conchas de moluscos marinos que cubrían sus extensas playas y de allí seguramente provino el nombre.

El Nombre de Coche
No creo como se ha venido diciendo que el nombre de la Isla de Coche significa “venado”.  He indagado y no encuentro la raíz del nombre ni siquiera en lengua Guaiquerí ni menos en castellano. Creo más bien que Coche tiene que ver con concha, pues de concha de moluscos ha debido estar invadidas las playas de la isla para los años de 1.500 cuando comienzan a dar cuenta de su existencia.
Cubagua si es nombre de lengua indígena como lo es Guamache, Guayana y Guanta, vocablos presididos por la partícula o prefijo “Gua”  que significa dominio, posesión, protección, algo asi como nuestro hogar a decir de Lino –Duarte Level.
Margarita no es nombre de lengua indígena sino castellana de la raíz griega ”Margarites” que significa Perla, de manera que el nombre de esta isla corresponde a lo que en esencia era en los tiempos de la conquista y la colonia “la isla de las perlas”.  Al fin y al cabo las tres islas, Margarita, Coche y Cubagua, estuvieron  los primeros tiempos asociadas con la Perla. “Concha  de Perla” es expresión común  de sus moradores al referirse a la cubierta o caparazón de los moluscos marino como la  ostra y el caracol  Es lógico pensar que el sustantivo Coche  proviene de concha o  Conch  como le dicen tantos ingleses como franceses.
Es de suponerse que las playas de Coche, más antes que ahora, estuvieron cubiertas de Conchas de los moluscos marinos, después por la intensa explotación de la madre perla y antes por los “rebosos” que llevan los moluscos marinos hasta la playa y allí mueren acribillados por los rayos solares..

Lo primero que vieron los conquistadores fueron las playas cubiertas de conchas y de allí deriva seguramente el nombre que vemos en le primera Cédula Real a favor del Veedor Juan López de Archuleta, “una isleta pequeña que se dize Conche”.
Lo cierto es que quedó para siempre bautizada "Isla de Coche" que oteaban con ansiosa curiosidad aventureros que entonces habitaban Cubagua viviendo bajo toldos y cubiertas improvisadas.  Para 1525 todavía Cubagua era una simple aldea que se abastecía de agua a través de barriles transportados desde el río Manzanares de Cumaná y para cocinar traían leña de la isla de Margarita. Al año siguiente, el Rey Carlos Primero de España, la oficializó como Villa (Villa Santiago de Cubagua) con sus respectivo Cabildo y Regidores y en 1528 ciudad con el nombre de Nueva Cádiz, la primera fundada por los colonizadores hispanos.
    
    Intentos de poblamiento

    Entre las primera autoridades de Cubagua estaba un Veedor de nombre Juan López de Archuleta que como buen veedor marino que era había explorado la vecina Isla de Coche y se interesó por ella hasta el punto de escribirle al Rey solicitándola en calidad de Encomienda y el 28 de julio de 1526, conforme a Cédula despachada en Granada, España, el Rey Carlos Primero manda a sus Oidores en la audiencia de Indias en Santo Domingo, examinar la conveniencia de entregar la Isla de Coche, en calidad de encomienda, al marino y veedor de la Isla de Cubagua, Juan López de Archuleta, para que se establezca con su mujer y tenga en ella ganado, labranzas y otras granjerías.
Aunque el enjundioso Cronista de Margarita, jesús Manuel Subero, quien escribió un libro muy completo sobre Coche, da por descontado que el primer poblador de Coche fue Juan López de Archuleta en calidad de Encomendero,. aparte de la Cédula emitida por el Rey, no existe otra documentalmente o aseveración más concreta y explícita,, creemos más bien que el verdadero iniciador del poblamiento fue el denodado navegante y pescador Pedro Gonzá­lez de Albornoz, quien con gentes y bajeles propios, navegó las cos­tas de Margarita y tierra firme en búsqueda de ostrales. Fue entonces, en recorrido por  contornos de la isla de Coche que descubrió la inmensa riqueza perlífera de que podía ser codicia la Isla y, atraído por ella, decidió radicarse en ella y siguiendo sus pasos y descubrimientos llegaron numerosos moradores de Cubagua hasta el punto de asignarle Aguasil y es así que por Real Cédula del 21 de junio de 1529, Hernando Carmona fue designado Alguacil mayor de la Isla.  Para la fecha se habían descubierto ricos ostrales que atrajeron a casi todos los habitantes de Cubagua.  Desde entonces la isla fue adquiriendo relieve en la geografía económica de la provincia y estuvo durante mucho tiempo asediada por los filibusteros ingleses que la saquearon repetidas veces. 

La Isla asediada por Filibusteros

En 1600 y 1601 atacaron a Coche filibusteros ingleses al mando de  Guillermo Parker, siendo defendidos los os­trales, por el gobernador de Nueva Andalucía, Diego Suá­rez de Amaya. Para esta época la isla de Coche era utiliza­da apenas como una estación temporánea de pesca por los ve­cinos de Cumaná. Después la actividad va reduciéndose has­ta quedar casi abandonada cuando el viaje de Humboldt. 

Humboldt en Coche

            La mañana del 15 de julio de 1799 cuando el indio guaiquerí Carlos del Pino iba de patrón en su piragua con varios de su raza a buscar madera de construcción en los bosques de cedro que se extiende desde el Cabo de San José hasta más allá de la desembocadura del río Carúpano, sin más bastimento que cocos y pescado frescos, observó que un barco español fondeaba cerca de la Isla de Coche, izaba el estandarte de Castilla y lanzaba cañonazos.
            Temeroso y sin saber de qué se trataba, en vez de huir como lo hacían otras piraguas, Carlos del Pino puso proa hacia la corbeta.
            Era el “Pizarro” donde viajaban hacía 40 días, desde el puerto de la Coruña en España, los naturalistas Alejandro de Humboldt y Bonpland, a los cuales le llamó la atención aquella pequeña isla baja con médanos enclavados, aparentemente deshabitada y llena de cactus cilíndricos, semejantes a candelabros.
            Como las sondas habían indicado poca profundidad, no desembarcaron sino  que escudriñaron  la isla a través del catalejo. Así que luego de varias horas levaron anclas y navegaron hacia el Oeste, rumbo a Cumaná. A bordo iba el indio Carlos del Pino. Había abandonado a sus compañeros para desde las jarcias de una corbeta realizar el sueño de ver el horizonte verde donde quedaría para siempre.
            En el trayecto el indio entretenía a Humboldt y a Bonpland con relatos de su tierra. De esta manera se enteraron de que a pocas millas de la costa existía una faja de tierra montuosa y fría, habitada por españoles y de que en las llanuras viven dos especies de cocodrilos así como boas, anguilas eléctricas y varias especies de jaguares. Humboldt comenzó a despertar su extraordinaria curiosidad por las maravillas del país que comenzaba a visitar.
            Le inspiró el indio tanta confianza y sabiduría que se lo llevó consigo de ayudante por todo su recorrido recolectando plantas y animales, estudiando y analizando el calor, el contenido magnético y eléctrico de la atmósfera, determinando longitudes y latitudes geográficas, midiendo montañas e investigando al fin todo el poder viviente de la naturaleza.
            Para todo venía muy bien, en una u otra tarea, el indio Carlos del Pino que de lobo de mar se veía de pronto convertido en alumno de la ciencia. Acostumbrado al viento franco y a la inmensidad del mar, le parecía muy poca cosa aquellos ríos, sin embargo, experimentaba cierto sobrecogimiento por las selvas presintiendo como mal augurio que sería al fin atrapado por ella.
            Por eso, luego de varios meses de recorrido, quería dejar atrás el Apure, el Orinoco, el Atabapo, Río Negro y el Casiquiare para retornar pronto al mar con los suyos, pero tal como lo presentía, llegando a la Angostura del Orinoco, la malaria comenzó a minar su cuerpo y la miel mezclada con extractos de quina no pudo, como a Humboldt y Bonpland, salvarle la vida. Murió a los ocho días de haber llegado a aquel puerto fluvial de la colonia gobernado por don Felipe Inciarte. De Carlos del Pino nunca más se supo en la tierra de los guaikeríes. Se quedó para siempre sembrado en Angostura el indio que renunció al mar para descubrir  el horizonte insondable de la selva.

En tiempos de la Independencia

En tiempos de la lucha por la Independencia los habitantes de la Isla de Coche estuvieron al lado de los patriotas y algunos de los buques hundidos en sus costas fueron buceados para aprovechar los cañones que Juan Bautista Arismendi y Francisco Esteban Gómez emplearon contra los españoles.
El historiador Francisco Javier Yánez habla del furor de los españoles contra la indefensa isla:  “Las goletas  “Gabazo”, “Pellejo” y la “Vengadora” mandadas por Samarro, no solo hostilizaban la isla y destruían el comercio de la Costa Firme, sino que quemaron las casas y chinchorros (de pesca) que habían en la Isla de Coche y derribaron los cocales de aquella isla.  En ella Morillo concentró en julio de 1817 todas sus tropas, corbetas, bergantines y flecheras antes de incursionar contra Margarita par ser derrotado en la Batalla de Matasiete.

Política territorial

        La Isla de San Pedro de Coche fue la capital del Territorio Federal Colón que comprendía todas las islas del Mar Caribe pertenecientes a Venezuela, con excepción de Margarita.  Dentro de ese status la gobernaron el Dr. Contreras Troconis, Manuel A. Medina y el general Arístides Fondeo.  Por decreto de Cipriano Castro  la Isla de Coche fue anexada en 1907 a la Isla d e Margarita Sección Oriental del Distrito Federal y finalmente junto con Cubagua y Margarita pasó a constituir el Estado Nueva Esparta.
Un informe de 16 de septiembre de 1834 suscrito por Manuel Maneiro y otro de 1838 firmado por Policarpo Mata, comunican al Secretario del Interior y Justicia, la ne­cesidad de desalojar del islote la población flotante allí radi­cada por ser imposible el sostenimiento de la misma a causa de la extrema pobreza de la tierra. Para este año la pobla­ción de Coche alcanzaba a 1300 personas, de las cuales alre­dedor de 300 se dedicaban al contrabando.
Sin embargo en 1941, Coche contaba con más de 2000 habitantes no presentaba aquel problema de la incapacidad de una determinada zona para albergar y sostener la pobla­ción que vegetaba en ella.

                    Aspecto Físico de la Isla

La isla de Coche está situada al sur de la isla de Margarita al extremo norte de la costa oriental de Venezuela, y está limitada por todas partes por el Mar Caribe.
Abarca una extensión aproximada de 11 kilómetros de longitud o sea de Este a Oeste; y 51/2 kilómetros de ancho o sea de Norte a Sur. En kilómetros cuadrados ocupa una superficie de 60,5, siendo su densidad de 82,64 habitantes por K ms. 2.
El litoral o costa de la Isla está bañada por el reman­so de unas aguas pacíficas, con excepción de la parte Norte donde la ola es agitada e impetuosa debido a la brisa fuerte y constante que la azota. Las costas son bajas, arenosas y llenas de arrecifes que se cubren al subir la marea, con frecuen­cia en los meses de Octubre y Noviembre.   La isla psee siete pequeños puertos, una ensenada y muchos lugares de anclaje. Entre los puertos existentes podemos mencionar: San Pedro, el principal, al Oeste de la Isla en una extensión considerable comprendido entre dos puntas; La Sa­lina, puerto particular de vapores al embarque de sal; El Car­dón, Bichar, Güinima, El Amparo y Guamache. 
En la parte Sur de la Isla, hacia un extremo del case­río Bichar, se halla la ensenada o saco principal de la Isla. Lu­gar propio para la limpieza de las embarcaciones y el baño de los vivientes cercanos. Es baja de aguas tranquilas, abundante en moluscos y peces peque­ños. Bandadas de gaviotas surcan constantemente la orilla cu­bierta de plantas marinas.
Posee cuatro puntas, con avanzada proporción conside­rable, tales son en orden de importancia: Punta Playa, Pun­ta Conejo, Punta Botón y Punta Flamenco.
La isla de Coche está constituida físicamente por elevaciones pedregosas que no pasan de 300 metros; siendo el cerro denominado La Bandera el más ele­vado. Es árida y notablemente serófila predominando varias especies de cactus,el yaque, prosopis juli­flora; la tuna, Opuntia Wentiana; el cardón, Lemaireocereus griceus; el guamacho, Pereskia guamacho. Las largas y onduladas colinas,  presentan un color rojiamarillo, debido a la calcinación del sol, y en gran par­te cubiertas con una vegetación baja de arbustos y árboles, generalmente selvas secundarias

miércoles, 28 de marzo de 2018

Mii Abuelo era Marino de los Siete Mares



Mi abuelo materno, José de la Cruz Tillero, era marino de los Siete Mares.  Es decir, en esos barcos mercantes donde prestó servicio tuvo la suerte de navegar desde el Pacífico hasta el Índico. Y es más, conoció en ese oficio de alta marinería la Cruz del Sur que es la constelación más famosa del hemisferio Sur y sirve  como una brújula. Es una constelación tan importante que varios países la llevan en sus banderas.
Tan especial era mi abuelo que como buen marinero, en cada puerto dejaban un  amor. Por eso, quizás, el poeta chileno Pablo Neruda 

amaba el amor de lo marinero:  “Amo el amor de los marineros que besan y se van.

Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van”.

José de la Cruz Tillero nació en Pampatar y falleció en Puerto Rico a la edad de 80 años.  Era marino y como buen marino al fin, tuvo hijo en Coche, Ciudad Bolívar, Nueva York y Puerto Rico.
Hijos en la Isla de Coche: Rosa, Victoria, Juanita y Evangelia.
Hija en Ciudad Bolívar: María de Lourdes
Hija en Nueva York: Carmen Marín Tillero
Hijos en Puerto Rico  en unión con Fidela  de Jesús Atalaya Castaño: Carmen Mercedes y José del Carmen (Dirección Calle Caparra No. 4)(AF)


viernes, 16 de marzo de 2018

Murió Marcos Fernández


El Ingeniero Agrónomo, Marcos Fernández, ex titular de la Zona del Ministerio de Agricultura y Cría en Ciudad Bolívar, dejó de existir en Caracas.  Era natural de la Isla de San Pedro de Coche, hermana de Asunción Fernández de Salazar, madre el poeta Víctor Salazar, Premio Latinoamericano de Poesía, quien vivió un tiempo en Ciudad Bolívar y obtuvo el primer premio de cuentos en certamen patrocinado por el Concejo Municipal de Heres, en tiempo del Padre Santamaría como Director de Cultura.  Lo obtuvo  con su narración "Yira", nombre de un tango argentino y que emocionó tanto a Ondina que bautizó con ese sombre a la hija que actualmente ejerce la medicina veterinaria. (AF)

viernes, 9 de marzo de 2018

Jesús Ramón Coello


Bachiller Jesús Ramón Coello (a) “Churramón”, hijo del General Pablo Coello, Gobernador del Estado Nueva Esparta.  Estudió en la Isla de Trinidad hasta graduarse de Bachiller y recién graduado trabajó en las Petroleras del Zulia.  Luego volvió a la Isla de Coche, su tierra natal y allí se desempeñó como Preceptor de la única Escuela de varones que existía en la Isla y también como Jefe Civil en tiempos de Gómez y López Contreras.
Padre de Américo Fernández, Petra Margarita, Luis José y Elena Mercedes en unión con Evangelia Fernández.  Padre de Gladis y Gisela en María Antonia Gómez.  Padre de Adrián y Ligia en Josefina Lárez
Jesús Ramón Coello era hermano de Braulita,  Saturnina, Ana Antonia, Irene, Belén, Pablo,  Berta Coello, quien no se casó ni tuvo hijos y Regina Coello casada con Alejandrito Coello, padres de la pediatra Carmen Verónica Coello, Diputada por AD en la Asamblea Legislativa de Nueva Esparta y Correo de Rómulo Betancout en la clandestinidad; del odontólogo Pedro Luis Coello, diputado por AD en la Legislatura y de los bachilleres Enriquetica y Carlos Enrique Coello.
                  
                     General Pablo Coello
El día 15 de enero de 1848, nació Pablo Coello en San Pedro de Coche. Hijo de Manuel de Jesús Velásquez Velásquez y María de Jesús Coello «Mamá Chuchú”, comerciantes procedentes de la isla de Margarita, al igual que a sus otros siete retoños le prodigaron el cuido y la orientación necesaria. A temprana edad incursionó con éxito en el comercio. Es importante destacar que su padre era hijo de Manuel Velásquez y Paula Velásquez de Velásquez, oriundos de El Espinal, caserío de la región de Sabana Grande, Distrito del Departa­mento San Juan Bautista.
El 7 de mayo de 1873, Pablo Coello contrajo matrimonio en el lar nativo con Braulia Cedeño, hija de Pedro Cedeño y Regina Marín. De esta unión nacieron: Braulita, Saturnina, Ana Antonia, Irene, Regina, Belén, Pablo, Jesús Ramón y Berta.
Meritoria fue su participación en la Revolución Federal. En lo político se alistó en el Partido Liberal, su liderazgo lo llevó a ocupar relevantes posiciones, el 25 de noviembre de 1879 el Gral. Pablo Coello es favorecido por el voto, en elecciones legislativas obtiene la primera magistratura del estado Nueva Esparta. En esa época los pueblos nombraban sus representantes al parlamento regional y éstos a su vez designaban al gobernador.
Durante su corto mandato luchó por el progreso de la región insular. Se destacó por sus iniciativas, importante fue la labor emprendida en pro del terruño natal en búsqueda de mejorar las condiciones de vida de sus coterráneos. Fue perseverante en dinamizar la administración de la salina, regularizar el abastecimiento de agua mediante la perforación de pozos, así como en la dotación y puesta en funcionamiento de escuelas.
El Gral. Pablo Coello era un hombre de inmenso fervor religioso, grande fue su empeño en pro de la edificación del templo de su pueblo y la dotación de imágenes. Como evidencia de su labor, del libro titulado Vivencias Religiosas y Sociales editado el año 1979, su hija Berta Coello recoge en la Pág..46 el siguiente testimonio: En la casa solariega de San Pedro de Coche, Don Pablo Coello y Juan Carlos Pacanins, como Administrador de las Salinas que mi padre había arrendado al Gobierno, hicieron un pacto de dotar al pueblo de su Iglesia Parroquial, obra que fue dirigida por Don Carlos yfinanciada por mi padre Luego de terminada hicieron venir de España las imágenes del Santo Patrono San Pedro Apóstol, Sagrado Corazón de Jesús y nuestra Señora del Carmen.
En sesión de cámara de fecha 26 de noviembre de 1878, el Concejo Municipal del Municipio Coche ordena al Mayordomo de Fábrica Pablo Coello ponga a disposición del Presidente de la Junta de Fomento lo que haya recaudado. Esto sería destinado para la construcción de la iglesia de Coche.
El 12 de enero de 1892, por Resolución del Estado Guzmán Blanco, se nombra una Junta de Fomento que ha de encargarse de la conclusión del templo de San Pedro de Coche en el Municipio Coche del Distrito Maneiro, integrada por los ciudadanos: Pablo R. Coello, Julián Salazar y Fausto Pérez.
Varios años duró levantar tan significativa obra para la feligresía, en la que el Gral. Pablo Coello puso bastante interés para su terminación. Por supuesto la participación de los entes guberna­mentales y la ayuda de los vecinos y personas interesadas fue determinante para llevar a cabo tan loable propósito. Del periódico El Comercial, editado en Porlamar el 30 de septiembre de 1895, extraemos la siguiente información: El señor Pedro Evaristo Ramírez y su señora esposa, han regalado un trono para la Virgen del Carmen de sobresaliente mérito artístico al Templo de San Pedro de Coche.
El Gral. Pablo Coello vivió con sus familiares en la calle Guevara de la ciudad de Porlamar, en una casa de su propiedad que aún existe. En la actualidad funciona en ella un local comercial. Al retirarse de la vida política vuelve a su ocupación inicial y se dedica al comercio y al fomento de empresas de pesquería. Fijó su residencia en la capital de la República. A la edad de 48 años, el 13 de septiembre de 1896 fallece en Caracas el Gral. Pablo Coello, insigne hijo de la Isla de Coche que puso muy en alto el gentilicio neoespartano, tanto desde su investidura de gobernante, como en el puesto de Mayordomo de Fábrica o ejerciendo el oficio de comerciante o empresario, siempre estuvo presente el deseo de servir y hacer bien. Su nombre debe ser tomado en cuenta y sus acciones divulgadas para que as nuevas generaciones conozcan a los verdadero protagonistas de la historia de nuestro pueblo.
Pueblo de la Mar, 25 de junio de 2001.
(Tomada del libro “Cabotaje” del cronista Jesús Rafael Cedeño)




jueves, 8 de marzo de 2018

Sylvia Constantinidis Medalla de Bronce en Global Music Awards







Sylvia Constantinidis presenta el disco “Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano”

Tras obtener la medalla de Bronce en los Global Music Awards. Además presentará la Fundación Mejor Futuro que busca ayudar a niños y jóvenes en situación de riesgo

Sylvia Constantinidis es una de las pianistas y compositores venezolanas de mayor éxito y trayectoria internacional en el difícil y competitivo universo de la música sinfónica y de la ópera. Este jueves 8 de marzo tendrá lugar el concierto de lanzamiento de su nueva producción discográfica titulada Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano, que se llevará a cabo a las 07:00 pm en el Steinway Recital Hall de Coral Gables, Miami, EEUU.
La pianista acaba de darle una gran satisfacción a su país al haber obtenido la Medalla de Bronce en los prestigiosos premios Global Music Awards por el tema Venezuela te Veremos Renacer. “He recibido la  grata noticia de que mi canción ha recibido esta importante distinción. Muchísimas gracias a todos los que han apoyado este tema y su video”, expresó Constantinidis quien de esta forma se une al selecto grupo de venezolanos que han recibido estos galardones que incluye a Gustavo Dudamel, Giancarlo Castro y Pacho Flores.
Constantinidis explicó que la idea de grabar los 17 Cuentos Infantiles de Antonio Estévez nació tras realizar un trabajo de “análisis sobre la música para piano del maestro Estévez y me encontré con que su música tiene un gran valor como pionera de las técnicas contemporáneas de composición para el piano latinoamericano. Este trabajo lo publiqué en la revista Carohana con motivo del año centenario del nacimiento del compositor. Después y con el apoyo del XIX Festival Latinoamericano de Música, donde participé como solista decidí grabar la obra completa”.
La grabación del disco tuvo lugar en la Sala Steinway de la ciudad de Miami y fue editado bajo la Serie Piano Latinoamericano  de Guinima MEDIA. Es el mismo sello con el que la artista grabó su CD dedicado a la obra de Ginastera (2016), así como el álbum Sylvia par Elle Meme (2012) que ya ha alcanzado más de 50 mil ventas digitales. La propia Sylvia asumió el rol de productora  artística y ejecutiva de la nueva placa que saldrá a la venta en formato digital para Itunes, Amazon y Spotify. La versión física será una edición limitada autografiada y disponible solo en conciertos.
Constantinidis no es la única pianista venezolana que ha grabado un disco basado en los célebres cuentos infantiles de Antonio Estévez, en este sentido explicó que su obra se diferencia de trabajos anteriores porque “es el producto de un estudio concienzudo de la obra que hago como compositora y musicóloga, y en este sentido trato de resaltar en la interpretación detalles de composición que la caracterizan como pionera del piano contemporáneo latinoamericano”.
Además del bautizo del CD, en el evento del jueves se llevará a cabo la presentación de la Fundación Mejor Futuro, que busca colaborar con los niños y jóvenes venezolanos en condición de necesidades económicas. “Estamos trabajando en la creación de proyectos  que permitan recaudar fondos y garanticen la longevidad  y el crecimiento de la institución. También estamos  creando un sistema de aplicación digital para atender casos que necesitan ayuda inmediata”, agregó.
Pese al tiempo que lleva radicada en EEUU y a su carrera en el ámbito sinfónico y de la Ópera, Constantinidis no deja de interesarse por la promoción y la difusión de la tradición venezolana. En cuanto a la importancia de la obra de Estévez, indicó que los cuentos infantiles “constituyen un aporte fundamental al acervo musical venezolano. Representa una sincretización de elementos del folklore y la cultura popular trabajados con una pincelada magistral, en la que el autor introduce la vanguardia de las técnicas de composición del siglo XX al piano venezolano”.



martes, 10 de octubre de 2017

Luis José Fernández

tropel de luces
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Luis José Fernández
o Jóvito el de Evangelia
·     Luis Miguel Patiño

Viene a nosotros en el año en el que asoman su canto universal poetas y trovadores, en un San Pedro de Coche de 1935 signado por leyendas de frescas escaramuzas y consecuencias cotidianas: oscuridad, limitaciones y mucha, mucha esparanza. Creció de la mano de Chente salazar y Miguel Ángel Guevara. Uno para las letras y el otro para el trabajo. Tales condiciones se afianzaron en él transitando los caminos del tiempo. Evangelia, su madre también le obligaba a tareas propias de la fe como limpiar candelabros, el mesón del Santo Pedro, tañer las campanas en ocasión de fiestas y difuntos, pero nunca se le vio rezar. Su oración íntima, en todo caso, estuvo prendida en los acordes de un largo silbido que desde sus labios se tendía entre yaques y cardonales.
Desde temprana edad trabajó. Alguna vez vendió arepas, colgaba su voceo en los rincones de las casas de entonces. Fue un ejercicio premonitorio.
Corre el año 52 del siglo pasado, contando cori 17 años, en compañía de su tía Juanita Fernández de Guevara y Miguel Ángel Guevara en La Playa del Medio, se embarca y mira como la quilla de La Flor Amarilla, de José Jesús Marín (Cachú) rompe el celofán del agua y la proa apunta hacia un porvenir desconocido. En Tucacas se hace marino de profesión. Al lado de su primo, Luis Miguel Guevara Fernández, incursiona en el comercio de cabotaje en ruta Tucacas-Curazao-Bonaire-Tucacas. En ese itinerar templó el brío... y la musa también. Faenó en el Mar de los Caribes por tres años. Regresa a Coche, su pueblo querido, vuelve a las señas de difuntos, a las caimaneras de pelota. Con 21 años se lanza nuevamente a retar al destino: en la misma Playa del Medio, de aquellos dias de tía Juanita, aborda la Corazón de Jesús de Cleto Gamboa, capitaneada por Enrique Marval, ahora su destino es la tierra zuliana. Época de diásporas en la que los orientales buscan la vida en los campos petroleros. Comenzó desde abajo én la Creole Petroleum Corporation. Estudia en su tiempo libre y escala posiciones laborales. Además, logra juntar voluntades y con sus coterráneos fundan la Sociedad Benéfica San Pedro de Coche. Desde el Zulia lucha por los problemas del lar nativo alcanzando notorias metas que aún perduran. Comienza su producción poética. Nace Coche, mi pueblo querido, himno
cantado desde la distancia geográfica pero desde la cercanía de la nostalgia por el terruño. Luego de prestar sevicio en la filial Lagoven por veintiséis años, regresa definitivamente al suelo cochero de sus amores. Se establece como comerciante de víveres. Por su parecido con el líder fundador de URD lo comparan y le regalan el apelativo de Jovito (la pronunciación local cochera de Jóvito). Revoluciona la manera de participación de las demás personas en la vida pública de Coche. Funda el Consejo de Pastoral Parroquial.
Para ese entonces dedica su tiempo, a la par de los negocios, a componer sus canciones y letras para Diversiones Tradicionales. Brinda su apoyo, en primer lugar, a la comunidad de El Bichar para el Festival de Diversiones con La Cotúa, luego apoya a la comunidad de La Uva con diversiones, cantos populares y aguinaldos. En 1994 da inicio a su polémica y reivindicativa columna Rima la queja en un semanario de curso regional. En ese mismo año impulsa la creación de La Sociedad XII Hombres para la Iglesia. Fue el cronista sentimental por excelencia: estudiantes, maestros y profesores de diferentes niveles, así como nativos y visitantes encontraron en él la fuente donde se abreva la sabiduría propia de los pueblos, de su pasado reciente y no tan reciente. Son innumerables sus escritos publicados en la prensa con sentido reflexivo, anecdótico y protestatario que le valieron aplausos y también adversiones de una minoría aludida producto de ese accionar reñido con y para el deber social de las mayorías; canciones y Diversiones ganadoras de festivales en niveles infantiles y adultos. Su más preciado sueño y su más claro norte fue la enseñanza de la música: de allí la creación de la escuela Cuatro y Canto Los traviesos de Luis José, de la cual van ya tres generaciones. Son ellos los más fieles difusores de su obra. En el año 2005, por iniciativa de la Asociación de Escritores del Estado Nueva Esparta (AENE), el ejecutivo regional le honró con la distinción de Patrimonio Cultural Viviente. El pueblo en su esencia vernácula siempre lo recordará como Jovito el de Evangelia.
En su espíritu siempre vivo entre nosotros le recordamos en esta muestra de su creación.


 III
Mi coche querido
(Canción)
Coro:
Coche, mi pueblo querido
tierra del gran pescador
 el marino en su timón
hace gala de tus mares
Coche, las bellezas naturales
 decoran tu población.
 I
Hermosa piedra de El Piache
monumento que recuerdo
 es reliquia de mi pueblo
no lo olvida el que allí nace.


II
Es muy grato recordar
a El Guamache y a Güinima
hay que ver que se camina
 para llegar a El Bichar
III
La más blanca, pura y fina
nuestra sal es la primera
¡Viva, viva Venezuela
y Coche con su salina!

Décimas protestatarias
La dama con insistencia
'Mortificada por la basura
Comunidades impuras
Declaradas en emergencia
Hay que tomar providencia
En este año electoral
Por "siaca" vuelvan aspirar
A diputado o senador
Tal vez a gobernador
Castigo será NO votar.

 Éramos dos mil habitantes
 Nos cuidaban dos policías
 Contaba la abuela mía
Sin necesidad de vigilantes
Para ella era bastante
Dormía a puertas abiertas
 Con una perrita alerta
Ladraba al sentir un paso
 No hacía omiso caso
Sin pesadilla la siesta.
 Las bodegas de antaño
Desaparecieron por aquí
Única quedó "Nohemí"
Para revivir los años
Maras con "Pandelaño"
Mangos tinos,mayagaítos
 En la playa de Miguelito
 Grandes tortas de casabe,
 Melcochoso "Bienmesabe"
 Galletas "Abas y "rolitos".

Tengo en mi memoria
A "Chongoro","Chico Ñeco"
 Pedrito,Silvino en Valle Seco,
 Cerca del Piache, Victoria
 "Choncita" Patiñ o, historia
 "Maneque" billar y panadería
Chicharrones de Ángel María
Ferretero Carlos "Carola"
 Vendía agujas de Vitrola,
 Bodegas de Eladio y "Mayía".

Personajes del comercio
 Bernardino,Petra Alfonzo,
 Froilán González su pozo
Águeda por locha los precios
 Cargadoras de trabajos recios
 Victoria tenía a Martina,
Juan Gil a "Chepona" y "Yayina"
 Cargaban en la cabeza
 Quintales,arrobas,pesas  
Sin prestación ni medicina.
Alcaldes y concejales
A elecciones transparentes
 Con este pueblo residente
 Sin votos de otros lugares
 Coche con sus vatares
 El Cochero debe resolver
Los extraños no pueden ejercer
 En Nuestro gobierno comunal / Cada votante en su lugar / Elige su propio poder.

*Luis Miguel Patiño. Poeta cochero, experto en lengua latina. Recientemente empezó a narrar.