miércoles, 28 de marzo de 2018

Mii Abuelo era Marino de los Siete Mares



Mi abuelo materno, José de la Cruz Tillero, era marino de los Siete Mares.  Es decir, en esos barcos mercantes donde prestó servicio tuvo la suerte de navegar desde el Pacífico hasta el Índico. Y es más, conoció en ese oficio de alta marinería la Cruz del Sur que es la constelación más famosa del hemisferio Sur y sirve  como una brújula. Es una constelación tan importante que varios países la llevan en sus banderas.
Tan especial era mi abuelo que como buen marinero, en cada puerto dejaban un  amor. Por eso, quizás, el poeta chileno Pablo Neruda 

amaba el amor de lo marinero:  “Amo el amor de los marineros que besan y se van.

Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van”.

José de la Cruz Tillero nació en Pampatar y falleció en Puerto Rico a la edad de 80 años.  Era marino y como buen marino al fin, tuvo hijo en Coche, Ciudad Bolívar, Nueva York y Puerto Rico.
Hijos en la Isla de Coche: Rosa, Victoria, Juanita y Evangelia.
Hija en Ciudad Bolívar: María de Lourdes
Hija en Nueva York: Carmen Marín Tillero
Hijos en Puerto Rico  en unión con Fidela  de Jesús Atalaya Castaño: Carmen Mercedes y José del Carmen (Dirección Calle Caparra No. 4)(AF)


viernes, 16 de marzo de 2018

Murió Marcos Fernández


El Ingeniero Agrónomo, Marcos Fernández, ex titular de la Zona del Ministerio de Agricultura y Cría en Ciudad Bolívar, dejó de existir en Caracas.  Era natural de la Isla de San Pedro de Coche, hermana de Asunción Fernández de Salazar, madre el poeta Víctor Salazar, Premio Latinoamericano de Poesía, quien vivió un tiempo en Ciudad Bolívar y obtuvo el primer premio de cuentos en certamen patrocinado por el Concejo Municipal de Heres, en tiempo del Padre Santamaría como Director de Cultura.  Lo obtuvo  con su narración "Yira", nombre de un tango argentino y que emocionó tanto a Ondina que bautizó con ese sombre a la hija que actualmente ejerce la medicina veterinaria. (AF)

viernes, 9 de marzo de 2018

Jesús Ramón Coello


Bachiller Jesús Ramón Coello (a) “Churramón”, hijo del General Pablo Coello, Gobernador del Estado Nueva Esparta.  Estudió en la Isla de Trinidad hasta graduarse de Bachiller y recién graduado trabajó en las Petroleras del Zulia.  Luego volvió a la Isla de Coche, su tierra natal y allí se desempeñó como Preceptor de la única Escuela de varones que existía en la Isla y también como Jefe Civil en tiempos de Gómez y López Contreras.
Padre de Américo Fernández, Petra Margarita, Luis José y Elena Mercedes en unión con Evangelia Fernández.  Padre de Gladis y Gisela en María Antonia Gómez.  Padre de Adrián y Ligia en Josefina Lárez
Jesús Ramón Coello era hermano de Braulita,  Saturnina, Ana Antonia, Irene, Belén, Pablo,  Berta Coello, quien no se casó ni tuvo hijos y Regina Coello casada con Alejandrito Coello, padres de la pediatra Carmen Verónica Coello, Diputada por AD en la Asamblea Legislativa de Nueva Esparta y Correo de Rómulo Betancout en la clandestinidad; del odontólogo Pedro Luis Coello, diputado por AD en la Legislatura y de los bachilleres Enriquetica y Carlos Enrique Coello.
                  
                     General Pablo Coello
El día 15 de enero de 1848, nació Pablo Coello en San Pedro de Coche. Hijo de Manuel de Jesús Velásquez Velásquez y María de Jesús Coello «Mamá Chuchú”, comerciantes procedentes de la isla de Margarita, al igual que a sus otros siete retoños le prodigaron el cuido y la orientación necesaria. A temprana edad incursionó con éxito en el comercio. Es importante destacar que su padre era hijo de Manuel Velásquez y Paula Velásquez de Velásquez, oriundos de El Espinal, caserío de la región de Sabana Grande, Distrito del Departa­mento San Juan Bautista.
El 7 de mayo de 1873, Pablo Coello contrajo matrimonio en el lar nativo con Braulia Cedeño, hija de Pedro Cedeño y Regina Marín. De esta unión nacieron: Braulita, Saturnina, Ana Antonia, Irene, Regina, Belén, Pablo, Jesús Ramón y Berta.
Meritoria fue su participación en la Revolución Federal. En lo político se alistó en el Partido Liberal, su liderazgo lo llevó a ocupar relevantes posiciones, el 25 de noviembre de 1879 el Gral. Pablo Coello es favorecido por el voto, en elecciones legislativas obtiene la primera magistratura del estado Nueva Esparta. En esa época los pueblos nombraban sus representantes al parlamento regional y éstos a su vez designaban al gobernador.
Durante su corto mandato luchó por el progreso de la región insular. Se destacó por sus iniciativas, importante fue la labor emprendida en pro del terruño natal en búsqueda de mejorar las condiciones de vida de sus coterráneos. Fue perseverante en dinamizar la administración de la salina, regularizar el abastecimiento de agua mediante la perforación de pozos, así como en la dotación y puesta en funcionamiento de escuelas.
El Gral. Pablo Coello era un hombre de inmenso fervor religioso, grande fue su empeño en pro de la edificación del templo de su pueblo y la dotación de imágenes. Como evidencia de su labor, del libro titulado Vivencias Religiosas y Sociales editado el año 1979, su hija Berta Coello recoge en la Pág..46 el siguiente testimonio: En la casa solariega de San Pedro de Coche, Don Pablo Coello y Juan Carlos Pacanins, como Administrador de las Salinas que mi padre había arrendado al Gobierno, hicieron un pacto de dotar al pueblo de su Iglesia Parroquial, obra que fue dirigida por Don Carlos yfinanciada por mi padre Luego de terminada hicieron venir de España las imágenes del Santo Patrono San Pedro Apóstol, Sagrado Corazón de Jesús y nuestra Señora del Carmen.
En sesión de cámara de fecha 26 de noviembre de 1878, el Concejo Municipal del Municipio Coche ordena al Mayordomo de Fábrica Pablo Coello ponga a disposición del Presidente de la Junta de Fomento lo que haya recaudado. Esto sería destinado para la construcción de la iglesia de Coche.
El 12 de enero de 1892, por Resolución del Estado Guzmán Blanco, se nombra una Junta de Fomento que ha de encargarse de la conclusión del templo de San Pedro de Coche en el Municipio Coche del Distrito Maneiro, integrada por los ciudadanos: Pablo R. Coello, Julián Salazar y Fausto Pérez.
Varios años duró levantar tan significativa obra para la feligresía, en la que el Gral. Pablo Coello puso bastante interés para su terminación. Por supuesto la participación de los entes guberna­mentales y la ayuda de los vecinos y personas interesadas fue determinante para llevar a cabo tan loable propósito. Del periódico El Comercial, editado en Porlamar el 30 de septiembre de 1895, extraemos la siguiente información: El señor Pedro Evaristo Ramírez y su señora esposa, han regalado un trono para la Virgen del Carmen de sobresaliente mérito artístico al Templo de San Pedro de Coche.
El Gral. Pablo Coello vivió con sus familiares en la calle Guevara de la ciudad de Porlamar, en una casa de su propiedad que aún existe. En la actualidad funciona en ella un local comercial. Al retirarse de la vida política vuelve a su ocupación inicial y se dedica al comercio y al fomento de empresas de pesquería. Fijó su residencia en la capital de la República. A la edad de 48 años, el 13 de septiembre de 1896 fallece en Caracas el Gral. Pablo Coello, insigne hijo de la Isla de Coche que puso muy en alto el gentilicio neoespartano, tanto desde su investidura de gobernante, como en el puesto de Mayordomo de Fábrica o ejerciendo el oficio de comerciante o empresario, siempre estuvo presente el deseo de servir y hacer bien. Su nombre debe ser tomado en cuenta y sus acciones divulgadas para que as nuevas generaciones conozcan a los verdadero protagonistas de la historia de nuestro pueblo.
Pueblo de la Mar, 25 de junio de 2001.
(Tomada del libro “Cabotaje” del cronista Jesús Rafael Cedeño)




jueves, 8 de marzo de 2018

Sylvia Constantinidis Medalla de Bronce en Global Music Awards







Sylvia Constantinidis presenta el disco “Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano”

Tras obtener la medalla de Bronce en los Global Music Awards. Además presentará la Fundación Mejor Futuro que busca ayudar a niños y jóvenes en situación de riesgo

Sylvia Constantinidis es una de las pianistas y compositores venezolanas de mayor éxito y trayectoria internacional en el difícil y competitivo universo de la música sinfónica y de la ópera. Este jueves 8 de marzo tendrá lugar el concierto de lanzamiento de su nueva producción discográfica titulada Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano, que se llevará a cabo a las 07:00 pm en el Steinway Recital Hall de Coral Gables, Miami, EEUU.
La pianista acaba de darle una gran satisfacción a su país al haber obtenido la Medalla de Bronce en los prestigiosos premios Global Music Awards por el tema Venezuela te Veremos Renacer. “He recibido la  grata noticia de que mi canción ha recibido esta importante distinción. Muchísimas gracias a todos los que han apoyado este tema y su video”, expresó Constantinidis quien de esta forma se une al selecto grupo de venezolanos que han recibido estos galardones que incluye a Gustavo Dudamel, Giancarlo Castro y Pacho Flores.
Constantinidis explicó que la idea de grabar los 17 Cuentos Infantiles de Antonio Estévez nació tras realizar un trabajo de “análisis sobre la música para piano del maestro Estévez y me encontré con que su música tiene un gran valor como pionera de las técnicas contemporáneas de composición para el piano latinoamericano. Este trabajo lo publiqué en la revista Carohana con motivo del año centenario del nacimiento del compositor. Después y con el apoyo del XIX Festival Latinoamericano de Música, donde participé como solista decidí grabar la obra completa”.
La grabación del disco tuvo lugar en la Sala Steinway de la ciudad de Miami y fue editado bajo la Serie Piano Latinoamericano  de Guinima MEDIA. Es el mismo sello con el que la artista grabó su CD dedicado a la obra de Ginastera (2016), así como el álbum Sylvia par Elle Meme (2012) que ya ha alcanzado más de 50 mil ventas digitales. La propia Sylvia asumió el rol de productora  artística y ejecutiva de la nueva placa que saldrá a la venta en formato digital para Itunes, Amazon y Spotify. La versión física será una edición limitada autografiada y disponible solo en conciertos.
Constantinidis no es la única pianista venezolana que ha grabado un disco basado en los célebres cuentos infantiles de Antonio Estévez, en este sentido explicó que su obra se diferencia de trabajos anteriores porque “es el producto de un estudio concienzudo de la obra que hago como compositora y musicóloga, y en este sentido trato de resaltar en la interpretación detalles de composición que la caracterizan como pionera del piano contemporáneo latinoamericano”.
Además del bautizo del CD, en el evento del jueves se llevará a cabo la presentación de la Fundación Mejor Futuro, que busca colaborar con los niños y jóvenes venezolanos en condición de necesidades económicas. “Estamos trabajando en la creación de proyectos  que permitan recaudar fondos y garanticen la longevidad  y el crecimiento de la institución. También estamos  creando un sistema de aplicación digital para atender casos que necesitan ayuda inmediata”, agregó.
Pese al tiempo que lleva radicada en EEUU y a su carrera en el ámbito sinfónico y de la Ópera, Constantinidis no deja de interesarse por la promoción y la difusión de la tradición venezolana. En cuanto a la importancia de la obra de Estévez, indicó que los cuentos infantiles “constituyen un aporte fundamental al acervo musical venezolano. Representa una sincretización de elementos del folklore y la cultura popular trabajados con una pincelada magistral, en la que el autor introduce la vanguardia de las técnicas de composición del siglo XX al piano venezolano”.



martes, 10 de octubre de 2017

Luis José Fernández

tropel de luces
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Luis José Fernández
o Jóvito el de Evangelia
·     Luis Miguel Patiño

Viene a nosotros en el año en el que asoman su canto universal poetas y trovadores, en un San Pedro de Coche de 1935 signado por leyendas de frescas escaramuzas y consecuencias cotidianas: oscuridad, limitaciones y mucha, mucha esparanza. Creció de la mano de Chente salazar y Miguel Ángel Guevara. Uno para las letras y el otro para el trabajo. Tales condiciones se afianzaron en él transitando los caminos del tiempo. Evangelia, su madre también le obligaba a tareas propias de la fe como limpiar candelabros, el mesón del Santo Pedro, tañer las campanas en ocasión de fiestas y difuntos, pero nunca se le vio rezar. Su oración íntima, en todo caso, estuvo prendida en los acordes de un largo silbido que desde sus labios se tendía entre yaques y cardonales.
Desde temprana edad trabajó. Alguna vez vendió arepas, colgaba su voceo en los rincones de las casas de entonces. Fue un ejercicio premonitorio.
Corre el año 52 del siglo pasado, contando cori 17 años, en compañía de su tía Juanita Fernández de Guevara y Miguel Ángel Guevara en La Playa del Medio, se embarca y mira como la quilla de La Flor Amarilla, de José Jesús Marín (Cachú) rompe el celofán del agua y la proa apunta hacia un porvenir desconocido. En Tucacas se hace marino de profesión. Al lado de su primo, Luis Miguel Guevara Fernández, incursiona en el comercio de cabotaje en ruta Tucacas-Curazao-Bonaire-Tucacas. En ese itinerar templó el brío... y la musa también. Faenó en el Mar de los Caribes por tres años. Regresa a Coche, su pueblo querido, vuelve a las señas de difuntos, a las caimaneras de pelota. Con 21 años se lanza nuevamente a retar al destino: en la misma Playa del Medio, de aquellos dias de tía Juanita, aborda la Corazón de Jesús de Cleto Gamboa, capitaneada por Enrique Marval, ahora su destino es la tierra zuliana. Época de diásporas en la que los orientales buscan la vida en los campos petroleros. Comenzó desde abajo én la Creole Petroleum Corporation. Estudia en su tiempo libre y escala posiciones laborales. Además, logra juntar voluntades y con sus coterráneos fundan la Sociedad Benéfica San Pedro de Coche. Desde el Zulia lucha por los problemas del lar nativo alcanzando notorias metas que aún perduran. Comienza su producción poética. Nace Coche, mi pueblo querido, himno
cantado desde la distancia geográfica pero desde la cercanía de la nostalgia por el terruño. Luego de prestar sevicio en la filial Lagoven por veintiséis años, regresa definitivamente al suelo cochero de sus amores. Se establece como comerciante de víveres. Por su parecido con el líder fundador de URD lo comparan y le regalan el apelativo de Jovito (la pronunciación local cochera de Jóvito). Revoluciona la manera de participación de las demás personas en la vida pública de Coche. Funda el Consejo de Pastoral Parroquial.
Para ese entonces dedica su tiempo, a la par de los negocios, a componer sus canciones y letras para Diversiones Tradicionales. Brinda su apoyo, en primer lugar, a la comunidad de El Bichar para el Festival de Diversiones con La Cotúa, luego apoya a la comunidad de La Uva con diversiones, cantos populares y aguinaldos. En 1994 da inicio a su polémica y reivindicativa columna Rima la queja en un semanario de curso regional. En ese mismo año impulsa la creación de La Sociedad XII Hombres para la Iglesia. Fue el cronista sentimental por excelencia: estudiantes, maestros y profesores de diferentes niveles, así como nativos y visitantes encontraron en él la fuente donde se abreva la sabiduría propia de los pueblos, de su pasado reciente y no tan reciente. Son innumerables sus escritos publicados en la prensa con sentido reflexivo, anecdótico y protestatario que le valieron aplausos y también adversiones de una minoría aludida producto de ese accionar reñido con y para el deber social de las mayorías; canciones y Diversiones ganadoras de festivales en niveles infantiles y adultos. Su más preciado sueño y su más claro norte fue la enseñanza de la música: de allí la creación de la escuela Cuatro y Canto Los traviesos de Luis José, de la cual van ya tres generaciones. Son ellos los más fieles difusores de su obra. En el año 2005, por iniciativa de la Asociación de Escritores del Estado Nueva Esparta (AENE), el ejecutivo regional le honró con la distinción de Patrimonio Cultural Viviente. El pueblo en su esencia vernácula siempre lo recordará como Jovito el de Evangelia.
En su espíritu siempre vivo entre nosotros le recordamos en esta muestra de su creación.


 III
Mi coche querido
(Canción)
Coro:
Coche, mi pueblo querido
tierra del gran pescador
 el marino en su timón
hace gala de tus mares
Coche, las bellezas naturales
 decoran tu población.
 I
Hermosa piedra de El Piache
monumento que recuerdo
 es reliquia de mi pueblo
no lo olvida el que allí nace.


II
Es muy grato recordar
a El Guamache y a Güinima
hay que ver que se camina
 para llegar a El Bichar
III
La más blanca, pura y fina
nuestra sal es la primera
¡Viva, viva Venezuela
y Coche con su salina!

Décimas protestatarias
La dama con insistencia
'Mortificada por la basura
Comunidades impuras
Declaradas en emergencia
Hay que tomar providencia
En este año electoral
Por "siaca" vuelvan aspirar
A diputado o senador
Tal vez a gobernador
Castigo será NO votar.

 Éramos dos mil habitantes
 Nos cuidaban dos policías
 Contaba la abuela mía
Sin necesidad de vigilantes
Para ella era bastante
Dormía a puertas abiertas
 Con una perrita alerta
Ladraba al sentir un paso
 No hacía omiso caso
Sin pesadilla la siesta.
 Las bodegas de antaño
Desaparecieron por aquí
Única quedó "Nohemí"
Para revivir los años
Maras con "Pandelaño"
Mangos tinos,mayagaítos
 En la playa de Miguelito
 Grandes tortas de casabe,
 Melcochoso "Bienmesabe"
 Galletas "Abas y "rolitos".

Tengo en mi memoria
A "Chongoro","Chico Ñeco"
 Pedrito,Silvino en Valle Seco,
 Cerca del Piache, Victoria
 "Choncita" Patiñ o, historia
 "Maneque" billar y panadería
Chicharrones de Ángel María
Ferretero Carlos "Carola"
 Vendía agujas de Vitrola,
 Bodegas de Eladio y "Mayía".

Personajes del comercio
 Bernardino,Petra Alfonzo,
 Froilán González su pozo
Águeda por locha los precios
 Cargadoras de trabajos recios
 Victoria tenía a Martina,
Juan Gil a "Chepona" y "Yayina"
 Cargaban en la cabeza
 Quintales,arrobas,pesas  
Sin prestación ni medicina.
Alcaldes y concejales
A elecciones transparentes
 Con este pueblo residente
 Sin votos de otros lugares
 Coche con sus vatares
 El Cochero debe resolver
Los extraños no pueden ejercer
 En Nuestro gobierno comunal / Cada votante en su lugar / Elige su propio poder.

*Luis Miguel Patiño. Poeta cochero, experto en lengua latina. Recientemente empezó a narrar.

La Monja Blanca Estela


Una monja calificada de “revolucionaria” por el Arzobispo Crisanto Mata Cova llegó a residenciarse en Ciudad Bolívar en los años ochenta, proveniente de la isla de Coche, una isla de sol, de sal y de redes, poblada desde hace más de 450 años por Juan López de Archuleta, quien por Real Cédula la recibió en calidad de encomienda para que se estableciese en ella con su mujer y tuviese ganado, labranzas y otras granjerías.
         Los cochenses seguramente ignoraban entonces este hecho de su historia y por eso no tenían celebraciones como suele ocurrir por igual motivo en otros pueblos de Venezuela.
         En Coche que hasta 1922 perteneció a la Diócesis de Guayana, saben, en cambio, y lo celebran como tradición secular, cuando es el día de San Pedro y de la Virgen del Carmen, patronos de pescadores y marinos.
         El 16 de julio, precisamente, sucede en la isla una gran fiesta marina. Un centenar de embarcaciones cortejan en su procesión por el mar a la Virgen de los escapularios, desde el muelle de Valle Seco hasta el Guamache, bajo una linda y efusiva atmósfera de pirotecnia, cantos  religiosos y música folklórica.  El pueblo de San Pedro y caseríos del Guamache, Bichar y Guinima rompieron la rivalidad regionalista y ahora se unen en una sola fiesta en honor a la Virgen y este milagro de la unidad se le atribuye a la hermana Blanca Estela que se hizo líder religiosa y social de la comunidad sanpedrina.
         Los habitantes de la Isla de Coche están bien arraigados en la fe católica.  Es uno de los pocos pueblos de Venezuela donde no ha podido entrar otra religión o secta.  Ni siquiera la superstición o la brujería.  Allí sólo se cree en Dios y la Virgen.
         El Arzobispo de Ciudad Bolívar, monseñor Crisanto Mata Cova, en la creencia de que esta condición religiosa del pueblo de la Isla de Coche se le debía en buena parte a la labor de Blanca Estela, movió contactos dentro de la jerarquía católica y logró reubicar a la Hermana en la capital guayanesa donde la embestida evangélica apabulla con sus micrófonos y altoparlantes instalados por las noches en cada barrio de la ciudad.
         Blanca Estela realizaba una labor estupenda cuando para desconsuelo del prelado le llegó la contraorden de regresar a Coche.  Al parecer la Iglesia se dio cuenta que no podía arriesgar los resultados de una labor que la monja con su carisma y dinamismo  había cimentando en la isla.
         La monjita realmente se las traía.  Era dinámica y vivaracha.  Hablaba, cantaba y rezaba muy bien.  Algunos curas y especialmente Monseñor  Mata Cova, la llamaban “monja revolucionaria”.  Ejecutaba el órgano, la guitarra, el cuatro, el acordeón, tocaba las maracas y conversaba en forma convincente  y directa. El pueblo entendía su lenguaje, la seguía, creía en ella, la respetaba, la cuidaba y por las noches a la hora del rosario le llenaba la Iglesia desde el altar mayor hasta el atrio.  Blanca Estela pertenecía a la congregación Hermanas Laura, de esa congregación hay otras tantas internadas en la selva de Guayana catequizando para su religión la fe de los indios mapollos.
         Estuvo la monjita otros años más en la isla al sur de Margarita hasta que regresó a su tierra Colombia y de allí la Congregación la envió a la India a trabajar con los pobres como lo hacía la otra Hermana Laura Glynn en Ecuador.  En la India a donde también se fue el antropólogo Jorge Armad desde Ciudad Bolívar,  murió a la edad de 75 años.
         En Ecuador igualmente se destacó otra Hermana Laura, aunque nada tiene que ver con la colombiana.  Esta Hermana Laura Glynn era norteamericana y trascendió como gran defensora de los derechos humanos.  También falleció y dejó una larga trayectoria de lucha y sobretodo de compromiso social. Trabajó hasta su último aliento en la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos

jueves, 29 de junio de 2017

El Sanpedrense


“El Sampedrense” era un periódico de la Isla de Coche, y el 14 de Junio de 1916 el vespertino diario “El Luchador” de los Suegart le refritó esta nota:  “Este colega editado en San Pedro de Coche dice que por segunda vez reclamamos  la presencia de nuestro Cura Auxiliar Pbro. José Ciccordani, pues su larga ausencia  ha sometido a los  feligreses  al abandono de nuestra religión”.  El porqué este periódico de Ciudad Bolívar lo refrita se supone es porque entonces la jurisdicción de la Diócesis de Guayana abarcaba todo el Oriente.