lunes, 10 de diciembre de 2012

El Hamelin de la Isla de Coche



Mallía era como el flautista de Hamelín, sólo que en vez de la dulce flauta utilizaba una lata de caramelos. Mi padrino Mallía cada vez que se pasaba de copas, se armaba muy bien en las bodegas de las equinas de parada y a paso acelerado por medio de la calle iba lanzando caramelos a los muchachos que le seguían al mismo ritmo festivo.  Picha!  más picha Mallía! y a ese paso llegaba hasta el mar donde tenía fondeado su pequeño velero ostentando el nombre de  "San Rafael".

sábado, 21 de julio de 2012

Árbol Genealógico



ÁRBOL GENEALÓGICO DE LOS FERNÁNDEZ POR LÍNEA PATERNA


Juana Velásquez
Paula Velásquez

Manuel de Jesús Velásquez Velásquez
María de Jesús Coello


Pablo Coello
Braulia Cedeño


Regina,   Braulia,   Belén,   Saturnina,   Pablo,   Ana Antonia,    Irene,   Berta y


Jesús Ramón Coello
Evangelia Fernández


Américo de Jesús     Petra Margarita     Luis José-----Elena Mercedes



Américo de Jesús Fernández
Teresa Coraspe


Ángel Américo  -   Rusalca Luisa  -   Ondina Elena  -  Riolama Ifigenia -  Aror del Carmen

RUSALCA LUISA  
                                                                     Hani y Anaís    

                                                 Ondina Elena y Darío Vitanza
                                                         Franco, Yira, Lena             

                                               Aror del Carmen y Alfonso Mareschi

                                                                       Alfonzo



ÁRBOL GENEALÓGICO DE LOS FERNÁNDEZ POR LA LÍNEA MATERNA


Francisco Abad  (español) padre de

José Ignacio Bermúdez marido de
Etanislá Fernández (Los Bagres-Margarita)


Carlos  - Isabel  -  Petra Antonia  - Timoteo  - Cleto  -  Catalina  -  Primitivo  - Félix     

Petra Antonia Fernández
José de la Cruz Tillero (*)



Rosa    Victoria    Juanita    Evangelia


Evangelia Fernández
Jesús Ramón Coello


José Jesús  -  Américo de Jesús  - Luis José  -Petrica  - Elena Mercedes


Américo de Jesús Fernández
Teresa Zoraida Coraspe


Ángel Americo  -Rusalca  -Ondina  -Riolama  -Aror –Jesús Américo



(*) José de la Cruz Tillero
Nació en Pampatar y falleció en Puerto Rico a la edad de 80 años.  Era marino y como buen marino al fin, tuvo hijo en Coche, Ciudad Bolívar, Nueva York y Puerto Rico.
Hijos en la Isla de Coche: Rosa, Victoria, Juanita y Evangelia.
Hija en Ciudad Bolívar: María de Lourdes
Hija en Nueva York: Carmen Marín Tillero
Hijos en Puerto Rico  en unión con Fidela  de Jesús Atalaya Castaño: Carmen Mercedes y José del Carmen (Dirección Calle Caparra No. 4)



sábado, 16 de junio de 2012

CHICA ANTONIA

Chica Antonia era seguramente el personaje más elocuente de la Isla de Coche.  Cicerón se habría quedado corto pronunciando sus catilinarias en el anfiteatro romano.  La casa de Chica Antonia no era nada parecida a un anfiteatro ni a una tribuna o estrado judicial por el estilo.  Ella, simplemente, dejaba los oficios domésticos y se plantaba en la puerta de su vivienda, frente a la plaza,  y desde allí, al calor de sus conflictos internos, pronunciaba el discurso de la noche.
         Los árboles de la plaza se estremecían.  Frutos y flores caían vencidos por el impacto de la palabra sonora, hiriente y estridente; las piedras de la colina contrapuesta vertía sus lágrimas de piedra más los muros de la Iglesia y casas circundantes quedaban penetradas en su silencio
         La voz de Chica Antonia era encendida, clara, trepidante, y alcazaba los recodos ignotos sin necesidad de altoparlantes.  Había más bien que taponearse los oídos y quedarse aletargado al influjo insoportable y a veces curioso e interesante de la perorata nocturna.
         Las hijas se quejaban frecuentemente del dolor de oído y el médico polaco Stanilao Wíndiga le decía que eran los altos decibeles de su madre.  El único policía del pueblo, el señor Chano Paruta, sin revólver pero armado de un buen rolo pulido y tallado, descansando siempre bajo la fronda de la Mata de Tamarindo, tenía que refugiarse en uno de los calabozos de la Prefectura hasta que la vecina bajara el volumen.
         También la membrana del tímpano de Eduviges, su marido, retumbaba como tambor fuera de lo normal, pero él, como era buzo de escafandra, lo atribuía a las profundidades  del mar donde tenía que sumergirse en busca de la madreperla.
         Sus paisanos y amigos admiraban la complexión atlética del buzo, y también, por supuesto, la resistencia que le permitía convivir con aquella mujer ampulosa no sólo de cuerpo sino de voz “que Dios me libre (exclamaba la gente) de caer en las profundidades de esa garganta”.    

lunes, 9 de enero de 2012

La Isla de Coche y la emancipación

La Isla de Coche no sólo fue víctima de los piratas de ultramar enemigos de España, sino que también lo fue de los propios hispanos en tiempo de la Independencia.
Francisco Esteban Gómez, jefe militar patriota, en las observaciones que hace sobre la Historia de Margarita escrita por el doctor Francisco Javier Yánez, dice que a fines de 1811 "la goleta de "Gabazo", goleta "Pellejo" y la "Vengadora", mandada por Samarra, no sólo hostilizaban la Isla y destruían el comercio de Costa Firme, sino que quemaron todas las casas y
chinchorros que había en Coche y derribaron los cocales que habían aquella isla.
La verdad es que resulta inexplicable tanta ferocidad contra una Isla que no constituía ningún peligro u obstáculo en la guerra desatada por España contra los patriotas, a menos que lo justifique la buena disposición que siempre tuvieron los cochenses para abastecer de pescado a quienes sostenían la Provincia de Margarita a favor de la Independencia o la colaboración que los habitantes prestaron a los margariteños para extraer cañones de los buques de guerra naufragados en  el pasado en las cercanías de la isla, para usarlos contra los realistas.
Ni siquiera el Gobernador Civil y Militar de Margarita en 1812, Pascual Martínez, perdonó a los cochenses. Hasta allá  extendió su crueldad.          A quien considerase amigo de los patriotas o se demorase en pagar los impuestos, los castigaban haciéndolos sentar, no importaba fuese mujer u hombre, sobre un cañón calentado con disparos o poniéndolos de cabeza en el cepo. Este gobernante tarde o temprano debía pagar sus crímenes contra la población indefensa. El 18 de agosto de 1814, estando Margarita en manos de los patriotas encabezados por Juan Bautista Arismendi, fue ejecutado tras seguírsele juicio.
Más pasable, en todo caso, fue el mariscal de campo Pablo Morillo, quien tomó la Isla de Coche como base de sus operaciones militares contra los patriotas de Margarita, abril de 1815, cuando se incendió en sus costas el buque insignia "San Pedro Alcántara", y en julio de 1817 para invadir a Margarita, infructuosamente, pues fue derrotado en la Batalla de Matasiete. Antes ni después de Morillo ha habido tanta concentración militar en la Isla de Coche y, sin embargo, no hubo tropelía contra sus moradores. Tres mil oficiales y soldados estuvieron allí preparándose para asaltar a la vecina Margarita, los más de ellos pertenecían a los Batallones Burgos y Barbastros que ese mismo año pelearán también en Guayana contra las fuerzas de Piar y Cedeño.

domingo, 8 de enero de 2012

Piratas sobre la Isla de Coche

Los piratas, corsarios y bucaneros que incursionaron sobre Las Antillas desde el siglo  XVI, no dejaron de hacerlo alguna vez en Coche. Esta isla también fue víctima de los depredadores de bienes y fortunas más acá del Atlántico. Quienes más daños causaron fueron los capitanes Amyas Preston y George Sommers (1595), adelantados por Walter Raleigh para que les facilitara su entrada al fabuloso imperio de Guayana y El Dorado.
Dos años antes de que estos dos Capitanes saquearan a Coche habían pasado por sus costas rumbo a Margarita, las escuadras inglesas, primero la de John Burg, luego la de James Langton y otra no identificada en el mes de noviembre y la cual se trabó en batalla con una galera española al mando del gobernador de Margarita, Juan Sarmiento de Villadrando, donde éste perdió la vida. Quienes sobrevivieron dijeron que el Gobernador, el último de los Villalobos, cayó al agua y desapareció luego de recibir el impacto de una bala de canon del buque pirata inglés.
Y era que los gobernadores de la Colonia no se quedaban en la retaguardia a  la hora de una guerra, así fuese provocada por osario op piratas.  Iban de frente a ver y batir el cobre.  Eso lo hizo asimismo el gobernante de la provincia de Nueva Andlucía (Cumaná) Diego Suárez de Amaya contra el famoso Guillermo Parker,. También saquedaro de las rancherías perleras de Coche.
Amyas Preston, como arte estratégica de la expedición de Sir Walter Raleigh que venía a incursionar en los predios de Berrío en busca de El Dorado, zarpó en febrero de 1595 del puerto de Hampton. Su misión estaba dirigida a practicar una correría de desgaste en territorio ultramarino español, la que cumplió con temeraria exageración tomando y saqueando islas y ciudades de Venezuela, entre ellas Coche, donde incendió casas, trenes o chinchorros de pesquería y se apropió de un cuantioso botín de perlas.
Igualmente invadió un sector del litoral de Cumaná donde obtuvo precioso rescate. El 23 de mayo enfiló sus naves, la "Ascensión" que el propio Preston comandaba; el "Almirante Gift" al mando del capitán George Sommers, una pinaza (embarcación pequeña de vela y remo) y otros tres navíos, hacia La Guaira. Aquí, en lo que es hoy Macuto, desembarcó 500 hombres y por una abandonada pica indígena burló a los defensores de Caracas y tomó la ciudad por seis días, prácticamente sin otra resistencia que la de un valiente octogenario llamado Alonso Andrea de Ledesma, quien erigido en solitario Quijote, lanza en ristre, ofrendó su vida contra los invasores. La incursión, hasta reunirse los piratas en Trinidad, concluyó sin contratiempo con un saqueo a la ciudad de Coro. El contratiempo, y muy fatal, lo tuvo Raleigh en Londres al ser decapitado por no acatar            las instrucciones del Rey Jacobo Primero.
En 160.1 hubo otra incursión inglesa sobre la isla de Coche capitaneada por Guillermo Parker y rechazada por Diego Suárez de Amaya, quien el año anterior se había encargado de la Gobernación de Nueva Andalucía. Suárez de Amaya no sólo debió enfrentar a los ingleses, sino también a los holandeses, quienes con terca insistencia extraían sal de contrabando de la península de Araya.
Otro Gobernador de Nueva Andalucía (1606-1614), protector de Coche contra la intensa piratería del Caribe, fue Pedro Suárez Coronel. Existe una carta de este Gobernador, fechada en la Isla de Coche en 1609, donde informa al Rey, del estado y jurisdicción de su gobierno, de la defensa de la salina de Araya y de la conveniencia de unificar el gobierno. de  isla de Margarita y de la Nueva Andalucía

viernes, 6 de enero de 2012

El Comprador de perlas

Antes de que la explotación pasase a "mejor vida", en Coche se destacó Juan Casanova Gil como gran comprador de perlas. Durante mucho tiempo Juan Casanova Gil dominó el comercio de la isla.            Era marino, patrón        y            capitán de su propio     barco.  Comerciante     de extraordinarios aciertos, parco, de hablar quedo y de sonrisa tenue. Su negocio era redondo. Sus intermediarios, si es que los había, estaban fuera, en los puertos donde atracaba su barco para llevar el pescado seco con los cuales los deudores pagaban sus créditos y a la vez para surtirse de cuanto consumía la población.
En su establecimiento comercial se quedaba Paulita Arismendi despachando desde una astilla de leña, una juanadama de kerosene o gasolina, un cafenol o frasco de hemoglobina, estopa para calafatear, una red para pescadores, hasta la más rara pieza de ferretería.
Pero el gran negocio de Juan Gil, como prefería llamarlo la gente,  parecía estar en las perlas. Claro está, cuando la perla tenía gran demanda y buenos precios. Yo veía. a Juan Gil en las grandes temporadas tender un manto negro sobre una mesa cuadrangular para clasificar bolsos repletos de ,perlas que a diario le traían los pescadores.
Recuerdo estos tipos de perlas clasificados y separados en montoncitos: "de vista" (perlas completamente esféricas, tornasoladas y mayores de dos granos); "redondas" (semejantes a la "de vista", pero más pequeñas); "descarte" (similares a las anteriores sin llegar a ser completamente esféricas); "barroque" perla irregular y "mostacilla" la de inferior calidad con peso de un cuarto de quilate aproximadamente.
Antiguamente, vale decir, en tiempos de la Colonización, prevalecían otros nombres en la clasificación comercial como por ejemplo "aljófar común" (perla de forma irregular), "aljófar redondo" (perla esférica), "avemarías" (perlas ideales para rosarios) y "asientos", perlas redondas por un lado y planas por el otro.
El impuesto era apenas el valor de una estampilla fiscal de poca monta adherida al permiso que debía obtenerse en la Inspectoría de Pesca. En tiempos de la Colonia consistía en separar para la Corona la quinta parte de cada porción de perlas clasificadas. Los funcionarios de las Cajas Reales que entonces funcionaban en la propia Cubagua, Santo Domingo y Puerto Rico, separaban las perlas en grandes grupos, apartando para la Corona el llamado "quinto real" o quinta parte de cada clasificación.
Como se ve el impuesto a la extracción y comercio de la perla no existe y menos ahora  que la explotación ha mermado considerablemente. A los pescadores en la temporada autorizada por el despacho gubernamental correspondiente, les resulta comercialmente más provechoso ofrecer al mercado la tripa de la bivalva con fines culinarios dada que es muy solicitada por ser rica en proteína y por la convicción de sus poderes afrodisiacos.
El gran comprador de perla que era Juan Casanova Gil (más cochero que de Santa Ana del Norte donde nació) dejó de ser desde el mismo año 1981 cuando murió a la edad de 87 años.
Fui muy amigo de uno de sus hijos, de Efraín.  Residíamos en la misma casa del Conde Este  de Caracas.  Él estudiaba en el Liceo Fermín Toro y yo en la ETI de la Ciuad Universitaria.  Catire de baja estatura, le metía cartones a los zapatos para crecer un centímetro. Los fines de semana ibamos juntos al cine y de regreso le echábamos el carro al portugués que vendia tostadas en cualquier esquina de Caracas.
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jueves, 5 de enero de 2012

La Perla


"Sem Amor, nem uma Gota sequer se transformaria em Pérola."

RumiViéndolo bien, la Perla, esa concreción generalmente esférica de variado color que se forma en el interior aterciopelado de la concha de cierta especie de ostra, descubierta tal vez por algún primitivo habitante de la tierra, no es más que un cuerpo extraño. Sí, un cuerpo extraño que la estética ornamental o suntuaria ha adoptado como joya, desde tiempo inmemorial, para bien o para mal de muchos pueblos.
Es como piedra preciosa, algo así como un diamante de talla, a diferencia de que el mismo es concebido a través de un proceso volcánico demasiado tardío que concluye el hombre en los talleres gemológicos, mientras que la concepción de la perla empieza y termina en la propia concha o madreperla.
La perla es símbolo de la riqueza biológicamente renovable del mar y el diamante de la tierra milenaria. Ambos suelen lucirse individualmente o engastados ambos en diademas, coronas, collares o pulseras. Su valor, en todo caso, depende de su color,       forma,  tamaño y hermosura.     Las       hay       realmente excepcionales. El Rey Felipe II de España poseía dos perlas notables, una de 134 quilates proveniente de Panamá y otra de 250 extraida del área insular Margarita-Coche-Cubagua.
Conceptuamos la perla como cuerpo extraño y es porque cuando algún grano de arena o parásito, por ejemplo, penetra en la concha, le produce irritación y el molusco tratando de rechazarlo segrega una sustancia  que al final la acepta recubriéndola de finísimas capas que le dan ese característico brillo de efecto tornasolado y tonos delicados. He aquí la perla, conocida desde los tiempos más remotos y utilizada siempre como objeto de ornamento. La Biblia la menciona, particularmente en el Apocalipsis donde San Juan dice que adornaban el vestido de las mujeres. La menciona, claro, no con el nombre de perla sino de Margarita, como la llamaban los griegos. Los latinos le decían Pirula, de donde viene el nombre de perla. Son famosas las perlas de la Reina Cleopatra de Egipto, donde, al igual que los persas adornaba con ellas las coronas, las diademas y las guarniciones de los vestidos reales.
De manera que cuando Colón y los sucesores de sus famosos viajes llegaron a la América, la perla era más que conocida y se apreciaba tanto como el ingrato señuelo del dorado. El Dorado fue el incentivo en la formación de muchos pueblos como Santo Tomás de la Guayana lo mismo que lo fue la perla en la fundación de Nueva Cádiz en Cubagua, San Pedro, en la Isla de Coche y Nuestra Señora de los Remedios en La Goagira colombo-venezolana.
Pero ¿qué nos queda de la perla? Nada más que una historia que se refleja en Cubagua, la historia intensa y traumática de una isla, ayer todo esplendor y hoy parduzca tierra desolada, donde se agita el mar que guarda el resto de los restos de lo que fue y dejó de ser per se, pero que sin duda jugó rol importante en la formación, organización y colonización de lo que es hoy Venezuela.