jueves, 8 de marzo de 2018

Sylvia Constantinidis Medalla de Bronce en Global Music Awards







Sylvia Constantinidis presenta el disco “Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano”

Tras obtener la medalla de Bronce en los Global Music Awards. Además presentará la Fundación Mejor Futuro que busca ayudar a niños y jóvenes en situación de riesgo

Sylvia Constantinidis es una de las pianistas y compositores venezolanas de mayor éxito y trayectoria internacional en el difícil y competitivo universo de la música sinfónica y de la ópera. Este jueves 8 de marzo tendrá lugar el concierto de lanzamiento de su nueva producción discográfica titulada Antonio Estévez: 17 Piezas Infantiles para piano, que se llevará a cabo a las 07:00 pm en el Steinway Recital Hall de Coral Gables, Miami, EEUU.
La pianista acaba de darle una gran satisfacción a su país al haber obtenido la Medalla de Bronce en los prestigiosos premios Global Music Awards por el tema Venezuela te Veremos Renacer. “He recibido la  grata noticia de que mi canción ha recibido esta importante distinción. Muchísimas gracias a todos los que han apoyado este tema y su video”, expresó Constantinidis quien de esta forma se une al selecto grupo de venezolanos que han recibido estos galardones que incluye a Gustavo Dudamel, Giancarlo Castro y Pacho Flores.
Constantinidis explicó que la idea de grabar los 17 Cuentos Infantiles de Antonio Estévez nació tras realizar un trabajo de “análisis sobre la música para piano del maestro Estévez y me encontré con que su música tiene un gran valor como pionera de las técnicas contemporáneas de composición para el piano latinoamericano. Este trabajo lo publiqué en la revista Carohana con motivo del año centenario del nacimiento del compositor. Después y con el apoyo del XIX Festival Latinoamericano de Música, donde participé como solista decidí grabar la obra completa”.
La grabación del disco tuvo lugar en la Sala Steinway de la ciudad de Miami y fue editado bajo la Serie Piano Latinoamericano  de Guinima MEDIA. Es el mismo sello con el que la artista grabó su CD dedicado a la obra de Ginastera (2016), así como el álbum Sylvia par Elle Meme (2012) que ya ha alcanzado más de 50 mil ventas digitales. La propia Sylvia asumió el rol de productora  artística y ejecutiva de la nueva placa que saldrá a la venta en formato digital para Itunes, Amazon y Spotify. La versión física será una edición limitada autografiada y disponible solo en conciertos.
Constantinidis no es la única pianista venezolana que ha grabado un disco basado en los célebres cuentos infantiles de Antonio Estévez, en este sentido explicó que su obra se diferencia de trabajos anteriores porque “es el producto de un estudio concienzudo de la obra que hago como compositora y musicóloga, y en este sentido trato de resaltar en la interpretación detalles de composición que la caracterizan como pionera del piano contemporáneo latinoamericano”.
Además del bautizo del CD, en el evento del jueves se llevará a cabo la presentación de la Fundación Mejor Futuro, que busca colaborar con los niños y jóvenes venezolanos en condición de necesidades económicas. “Estamos trabajando en la creación de proyectos  que permitan recaudar fondos y garanticen la longevidad  y el crecimiento de la institución. También estamos  creando un sistema de aplicación digital para atender casos que necesitan ayuda inmediata”, agregó.
Pese al tiempo que lleva radicada en EEUU y a su carrera en el ámbito sinfónico y de la Ópera, Constantinidis no deja de interesarse por la promoción y la difusión de la tradición venezolana. En cuanto a la importancia de la obra de Estévez, indicó que los cuentos infantiles “constituyen un aporte fundamental al acervo musical venezolano. Representa una sincretización de elementos del folklore y la cultura popular trabajados con una pincelada magistral, en la que el autor introduce la vanguardia de las técnicas de composición del siglo XX al piano venezolano”.



martes, 10 de octubre de 2017

Luis José Fernández

tropel de luces
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Luis José Fernández
o Jóvito el de Evangelia
·     Luis Miguel Patiño

Viene a nosotros en el año en el que asoman su canto universal poetas y trovadores, en un San Pedro de Coche de 1935 signado por leyendas de frescas escaramuzas y consecuencias cotidianas: oscuridad, limitaciones y mucha, mucha esparanza. Creció de la mano de Chente salazar y Miguel Ángel Guevara. Uno para las letras y el otro para el trabajo. Tales condiciones se afianzaron en él transitando los caminos del tiempo. Evangelia, su madre también le obligaba a tareas propias de la fe como limpiar candelabros, el mesón del Santo Pedro, tañer las campanas en ocasión de fiestas y difuntos, pero nunca se le vio rezar. Su oración íntima, en todo caso, estuvo prendida en los acordes de un largo silbido que desde sus labios se tendía entre yaques y cardonales.
Desde temprana edad trabajó. Alguna vez vendió arepas, colgaba su voceo en los rincones de las casas de entonces. Fue un ejercicio premonitorio.
Corre el año 52 del siglo pasado, contando cori 17 años, en compañía de su tía Juanita Fernández de Guevara y Miguel Ángel Guevara en La Playa del Medio, se embarca y mira como la quilla de La Flor Amarilla, de José Jesús Marín (Cachú) rompe el celofán del agua y la proa apunta hacia un porvenir desconocido. En Tucacas se hace marino de profesión. Al lado de su primo, Luis Miguel Guevara Fernández, incursiona en el comercio de cabotaje en ruta Tucacas-Curazao-Bonaire-Tucacas. En ese itinerar templó el brío... y la musa también. Faenó en el Mar de los Caribes por tres años. Regresa a Coche, su pueblo querido, vuelve a las señas de difuntos, a las caimaneras de pelota. Con 21 años se lanza nuevamente a retar al destino: en la misma Playa del Medio, de aquellos dias de tía Juanita, aborda la Corazón de Jesús de Cleto Gamboa, capitaneada por Enrique Marval, ahora su destino es la tierra zuliana. Época de diásporas en la que los orientales buscan la vida en los campos petroleros. Comenzó desde abajo én la Creole Petroleum Corporation. Estudia en su tiempo libre y escala posiciones laborales. Además, logra juntar voluntades y con sus coterráneos fundan la Sociedad Benéfica San Pedro de Coche. Desde el Zulia lucha por los problemas del lar nativo alcanzando notorias metas que aún perduran. Comienza su producción poética. Nace Coche, mi pueblo querido, himno
cantado desde la distancia geográfica pero desde la cercanía de la nostalgia por el terruño. Luego de prestar sevicio en la filial Lagoven por veintiséis años, regresa definitivamente al suelo cochero de sus amores. Se establece como comerciante de víveres. Por su parecido con el líder fundador de URD lo comparan y le regalan el apelativo de Jovito (la pronunciación local cochera de Jóvito). Revoluciona la manera de participación de las demás personas en la vida pública de Coche. Funda el Consejo de Pastoral Parroquial.
Para ese entonces dedica su tiempo, a la par de los negocios, a componer sus canciones y letras para Diversiones Tradicionales. Brinda su apoyo, en primer lugar, a la comunidad de El Bichar para el Festival de Diversiones con La Cotúa, luego apoya a la comunidad de La Uva con diversiones, cantos populares y aguinaldos. En 1994 da inicio a su polémica y reivindicativa columna Rima la queja en un semanario de curso regional. En ese mismo año impulsa la creación de La Sociedad XII Hombres para la Iglesia. Fue el cronista sentimental por excelencia: estudiantes, maestros y profesores de diferentes niveles, así como nativos y visitantes encontraron en él la fuente donde se abreva la sabiduría propia de los pueblos, de su pasado reciente y no tan reciente. Son innumerables sus escritos publicados en la prensa con sentido reflexivo, anecdótico y protestatario que le valieron aplausos y también adversiones de una minoría aludida producto de ese accionar reñido con y para el deber social de las mayorías; canciones y Diversiones ganadoras de festivales en niveles infantiles y adultos. Su más preciado sueño y su más claro norte fue la enseñanza de la música: de allí la creación de la escuela Cuatro y Canto Los traviesos de Luis José, de la cual van ya tres generaciones. Son ellos los más fieles difusores de su obra. En el año 2005, por iniciativa de la Asociación de Escritores del Estado Nueva Esparta (AENE), el ejecutivo regional le honró con la distinción de Patrimonio Cultural Viviente. El pueblo en su esencia vernácula siempre lo recordará como Jovito el de Evangelia.
En su espíritu siempre vivo entre nosotros le recordamos en esta muestra de su creación.


 III
Mi coche querido
(Canción)
Coro:
Coche, mi pueblo querido
tierra del gran pescador
 el marino en su timón
hace gala de tus mares
Coche, las bellezas naturales
 decoran tu población.
 I
Hermosa piedra de El Piache
monumento que recuerdo
 es reliquia de mi pueblo
no lo olvida el que allí nace.


II
Es muy grato recordar
a El Guamache y a Güinima
hay que ver que se camina
 para llegar a El Bichar
III
La más blanca, pura y fina
nuestra sal es la primera
¡Viva, viva Venezuela
y Coche con su salina!

Décimas protestatarias
La dama con insistencia
'Mortificada por la basura
Comunidades impuras
Declaradas en emergencia
Hay que tomar providencia
En este año electoral
Por "siaca" vuelvan aspirar
A diputado o senador
Tal vez a gobernador
Castigo será NO votar.

 Éramos dos mil habitantes
 Nos cuidaban dos policías
 Contaba la abuela mía
Sin necesidad de vigilantes
Para ella era bastante
Dormía a puertas abiertas
 Con una perrita alerta
Ladraba al sentir un paso
 No hacía omiso caso
Sin pesadilla la siesta.
 Las bodegas de antaño
Desaparecieron por aquí
Única quedó "Nohemí"
Para revivir los años
Maras con "Pandelaño"
Mangos tinos,mayagaítos
 En la playa de Miguelito
 Grandes tortas de casabe,
 Melcochoso "Bienmesabe"
 Galletas "Abas y "rolitos".

Tengo en mi memoria
A "Chongoro","Chico Ñeco"
 Pedrito,Silvino en Valle Seco,
 Cerca del Piache, Victoria
 "Choncita" Patiñ o, historia
 "Maneque" billar y panadería
Chicharrones de Ángel María
Ferretero Carlos "Carola"
 Vendía agujas de Vitrola,
 Bodegas de Eladio y "Mayía".

Personajes del comercio
 Bernardino,Petra Alfonzo,
 Froilán González su pozo
Águeda por locha los precios
 Cargadoras de trabajos recios
 Victoria tenía a Martina,
Juan Gil a "Chepona" y "Yayina"
 Cargaban en la cabeza
 Quintales,arrobas,pesas  
Sin prestación ni medicina.
Alcaldes y concejales
A elecciones transparentes
 Con este pueblo residente
 Sin votos de otros lugares
 Coche con sus vatares
 El Cochero debe resolver
Los extraños no pueden ejercer
 En Nuestro gobierno comunal / Cada votante en su lugar / Elige su propio poder.

*Luis Miguel Patiño. Poeta cochero, experto en lengua latina. Recientemente empezó a narrar.

La Monja Blanca Estela


Una monja calificada de “revolucionaria” por el Arzobispo Crisanto Mata Cova llegó a residenciarse en Ciudad Bolívar en los años ochenta, proveniente de la isla de Coche, una isla de sol, de sal y de redes, poblada desde hace más de 450 años por Juan López de Archuleta, quien por Real Cédula la recibió en calidad de encomienda para que se estableciese en ella con su mujer y tuviese ganado, labranzas y otras granjerías.
         Los cochenses seguramente ignoraban entonces este hecho de su historia y por eso no tenían celebraciones como suele ocurrir por igual motivo en otros pueblos de Venezuela.
         En Coche que hasta 1922 perteneció a la Diócesis de Guayana, saben, en cambio, y lo celebran como tradición secular, cuando es el día de San Pedro y de la Virgen del Carmen, patronos de pescadores y marinos.
         El 16 de julio, precisamente, sucede en la isla una gran fiesta marina. Un centenar de embarcaciones cortejan en su procesión por el mar a la Virgen de los escapularios, desde el muelle de Valle Seco hasta el Guamache, bajo una linda y efusiva atmósfera de pirotecnia, cantos  religiosos y música folklórica.  El pueblo de San Pedro y caseríos del Guamache, Bichar y Guinima rompieron la rivalidad regionalista y ahora se unen en una sola fiesta en honor a la Virgen y este milagro de la unidad se le atribuye a la hermana Blanca Estela que se hizo líder religiosa y social de la comunidad sanpedrina.
         Los habitantes de la Isla de Coche están bien arraigados en la fe católica.  Es uno de los pocos pueblos de Venezuela donde no ha podido entrar otra religión o secta.  Ni siquiera la superstición o la brujería.  Allí sólo se cree en Dios y la Virgen.
         El Arzobispo de Ciudad Bolívar, monseñor Crisanto Mata Cova, en la creencia de que esta condición religiosa del pueblo de la Isla de Coche se le debía en buena parte a la labor de Blanca Estela, movió contactos dentro de la jerarquía católica y logró reubicar a la Hermana en la capital guayanesa donde la embestida evangélica apabulla con sus micrófonos y altoparlantes instalados por las noches en cada barrio de la ciudad.
         Blanca Estela realizaba una labor estupenda cuando para desconsuelo del prelado le llegó la contraorden de regresar a Coche.  Al parecer la Iglesia se dio cuenta que no podía arriesgar los resultados de una labor que la monja con su carisma y dinamismo  había cimentando en la isla.
         La monjita realmente se las traía.  Era dinámica y vivaracha.  Hablaba, cantaba y rezaba muy bien.  Algunos curas y especialmente Monseñor  Mata Cova, la llamaban “monja revolucionaria”.  Ejecutaba el órgano, la guitarra, el cuatro, el acordeón, tocaba las maracas y conversaba en forma convincente  y directa. El pueblo entendía su lenguaje, la seguía, creía en ella, la respetaba, la cuidaba y por las noches a la hora del rosario le llenaba la Iglesia desde el altar mayor hasta el atrio.  Blanca Estela pertenecía a la congregación Hermanas Laura, de esa congregación hay otras tantas internadas en la selva de Guayana catequizando para su religión la fe de los indios mapollos.
         Estuvo la monjita otros años más en la isla al sur de Margarita hasta que regresó a su tierra Colombia y de allí la Congregación la envió a la India a trabajar con los pobres como lo hacía la otra Hermana Laura Glynn en Ecuador.  En la India a donde también se fue el antropólogo Jorge Armad desde Ciudad Bolívar,  murió a la edad de 75 años.
         En Ecuador igualmente se destacó otra Hermana Laura, aunque nada tiene que ver con la colombiana.  Esta Hermana Laura Glynn era norteamericana y trascendió como gran defensora de los derechos humanos.  También falleció y dejó una larga trayectoria de lucha y sobretodo de compromiso social. Trabajó hasta su último aliento en la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos

jueves, 29 de junio de 2017

El Sanpedrense


“El Sampedrense” era un periódico de la Isla de Coche, y el 14 de Junio de 1916 el vespertino diario “El Luchador” de los Suegart le refritó esta nota:  “Este colega editado en San Pedro de Coche dice que por segunda vez reclamamos  la presencia de nuestro Cura Auxiliar Pbro. José Ciccordani, pues su larga ausencia  ha sometido a los  feligreses  al abandono de nuestra religión”.  El porqué este periódico de Ciudad Bolívar lo refrita se supone es porque entonces la jurisdicción de la Diócesis de Guayana abarcaba todo el Oriente.

viernes, 9 de junio de 2017

Personaje de la Isla de Coche

Inocente Salazar Hernández, maestro de primaria de Américo Fernández y él ante fue alumno de me padre el Bachiller Jesús Ramón Coello.

Manuelito Salazar,  hijo de Manuel de Jesús Coello, magnate pesquero de la Isla de Coche y hermano Guzmán Salazar, maestro y periodista de la Isla de Coche.

Edecio Salazar, casado con la Maestra Josefina Fernández y hermano de Manuelito y Guzmán Salazar.



Windsurf en Coche


Mi sobrino y tocayo, Américo Fernández Pérez, en la Isla de Coche. dándole una práctica de Windsurf a una turista alemana.

martes, 6 de junio de 2017

Hotel Isla de Coche


La isla de Coche


La isla de Coche es uno de los tesoros más bellos del Estado Nueva Esparta. La civilización no ha hecho mella en su naturaleza, y es conocida por la amabilidad de sus habitantes.
Pueblo de pescadores sanos, cuando se camina por San Pedro de Coche, se siente regresar a la Margarita de antaño. La historia de Venezuela ha tenido capítulos importantes en la isla de Coche, como cuando el navío San Pedro de Alcántara, que traía al comandante realista Pablo Morillo, se hundió en sus costas en 1815.