lunes, 25 de abril de 2016

La Inmaculada


Cuando niña fue la Inmaculada en el cuadro vivo de la escuela de Emérita Marín y desde entonces y para siempre quedó como predestinada para servir  a su Madre hasta que muriese, a su tía hasta el fin de sus días, a su madrina hasta su último suspiro  y a su hermano hasta la ultimidad.  Ahora ella sobrevive a las penurias del tiempo.

domingo, 24 de abril de 2016

El Periplo de la muerte


San Pedro, San Nicolás y Santiago de León, conformaron el periplo de la muerte de Luis José cuando en gesto desbordado de bondad obsequió un costal de algodón a  Cloto para una almohada que alargara con holgura su sueño, pero ella sugestionada por sus otras dos hermana ancianas, se desveló y montó el algodón sobre la rueca de la vida.

domingo, 13 de marzo de 2016

El Trespuños


Sólo una vez, más por curiosidad emocional que por marinería, navegué a bordo de un trespuños y supe del bauprés, del foque, de la trinquetilla y del mástil o palo mayor y  de la botavara que sujetaba la vela  hinchada por la brisa.  Lo que nunca pude explicarme era cómo el trespuños podía navegar y picar las olas contra los fuertes alisios que venían de barlovento.  Al parecer en eso consistía la sabiduría del patrón.


El Hamelin de la Isla de Coche


Mallía era como el flautista de Hamelín, sólo que en vez de la dulce flauta utilizaba una lata de caramelos. Mi padrino Mallía cada vez que se pasaba de copas, se armaba muy bien en las bodegas de las equinas de parada y a paso acelerado por medio de la calle iba lanzando caramelos a los muchachos que le seguían al mismo ritmo festivo.  Picha!  más picha Mallía! y a ese paso llegaba hasta el mar donde tenía fondeado su pequeño velero,  Allí se embarcaba y los muchachos le segúían con el agua hasta el cuello.

viernes, 11 de marzo de 2016

La Mara del pescador

La Mara definitivamente está vinculada a las faenas del Mar y sólo la  separa al final la última letra que irremisiblemente es la primera del Alfabeto.  La inventó un  artesano pescador de la Isla de Coche para sacar la cosecha del Copo del tren  de pesquería y verterla en el bote de cabecera.

Las perlas de Juan Gil

Las perlas de todos los tamaños, brillos y colores yacían en un saquito bien guardado hasta que su dueño las vertió sobre el tapiz negro de la mesa y sometió su valoración al  ojo no guiñado.  Por ello de tanto mirar con un sólo ojo la calidad de las perlas se ganó la palma de tuerto y lo apodaban sin remilgo   el “Tuerto Juan Gil”.

jueves, 10 de marzo de 2016

La Mara


La Mara definitivamente está vinculada a las faenas del Mar y sólo la  separa al final la última letra que irremisiblemente es la primera del Alfabeto.  La inventó un  artesano pescador de la Isla de Coche para sacar la cosecha del Copo del tren  de pesquería y verterla en el bote de cabecera.