Aquella mujer de frente ancha gastó su vida sobre una máquina Singer de manigueta confeccionando vestido de cretona a las mujeres de los pescadores de Punta Honda.
El artesano Pedro Pablo Fernández, a quien sus paisanos tildaban de “loco” me dijo en cierta ocasión que discutir sobre si el mundo está formado por un sistema espiritual o material carece de sentido pues cualquiera sea la respuesta el universo no cambiará. Lo más importante de una idea son sus consecuencias prácticas.
Al igual que lo hizo Perseo, los pescadores de la Isla de Coche decapitan las Medusas que ellos prefieren reconocer como “agua mala” porque al pasar su cabellera sobre su piel sienten la caricia de una piedra rodada.
Todas las mañanas Martina con sus vasijas subía el cerro donde estaba el pozo de Pedro Regalado, luego, cuesta abajo, vertía el agua aclarada con alumbre en la suprema piedra del tinajero de Tía Victoria.