viernes, 9 de agosto de 2013

Las perlas de Cubagua



            El 13 de febrero de 1500 regresaron a España los navegantes Cristóbal Guerra y Pedro  Alonso Niño, cargados de perlas muy hermosas y tan grandes como avellanas, según refiere en sus crónicas el Padre Bartolomé de Las Casas, quien había venido en los primeros días de la conquista a colonizar pacíficamente a la Nueva Andalucía.
            Esas perlas tan grandes como avellanas que descubrieron y comenzaron a explotar los navegantes españoles después del tercer viaje de Cristóbal Colón, era una especie de Dorado, aunque menos costoso que el buscado infructuosamente por los Welseres tres décadas después.
            En 1500 El Dorado parecía estar bajo las aguas de las Islas de Margarita, Coche y Cubagua.
            Utilizando indios buceadores, Alonso de Ojeda, Pedro Alonso Niño y Luis Cristóbal Guerra, recogen gran cantidad de perlas y pronto la noticia llega a la Española, hoy Santo Domingo, cuyos habitantes se emocionan y muchos de ellos deciden trasladarse a Cubagua y fundar allí la primera colonia española en Venezuela.
            De simple base aldeana para la consecución de perlas que en enormes cantidades eran enviadas a España, Cubagua pasó en 1523 a ser una ciudad con el nombre de Nueva Cádiz.
            Era tanta la atracción que entonces ejercían la explotación y comercio de las perlas que el pueblo crecía y la tierra árida y pedregosa se cubría de buenas construcciones.  El gran problema de la ciudad era el agua, la cual se lograba después de penosos viajes a costa firme, de donde también traían indios que destinaban a las labores de pesca y de buceo.
            El florecimiento de la Isla duró unas cuatro décadas.  Un vendaval acabó con ella y sus habitantes tuvieron que regresar a la Nueva Andalucía, hoy Cumaná, y a  Santo Domingo.  De la primera ciudad de Venezuela quedan tan sólo los restos de los viejos muros sepultados bajo un mar casi siempre embravecido por las fuertes brisas que se desatan del Norte.  Hoy es tierra árida y desolada donde ni siquiera nacen los cactus y el mar se ve desierto de barcos y de perlas.


miércoles, 24 de julio de 2013

Los Huesos de San Pedro



Piero de Garzarolli. Roma, 13, (AP)
Una arqueóloga italiana que cree que identificó los huesos de San Pedro, dijo que pasó once años antes de poder resolver el enig­ma de un vacío monumento fu­nerario debajo de la Basílica del apóstol en el Vaticano.
La profesora Margherite Guar­ducci, especialista en inscripcio­nes antiguas de la Universidad de Roma, dijo en conferencia de prensa que comenzó la in­vestigación después de "dar por casualidad" con una urna fune­raria por mucho tiempo olvidada.
Los resultados de sus investiga­ciones lograron grandes titulares cuando la oficina impresora del Vaticano comenzó la publicación de un libreo de la profesora.
"L'Osservatore Romano", órga­no del Vaticano, dijo entonces que la profesora Guarducci estaba convencida que "los huesos de San Pedro han sido final y defi­iitivamente identificados".
"Me llamaron la atención dos techos", dijo la profesora ayer. "Un hueco en la tierra cerca de la estructura fúnebre, que ob­viamente era una tumba, estaba vacío, corno si su contenido hu­biera sido sacado apresuradamen­te. Segundo, la lápida inscripta escondía una cámara interior don­de encontré pequeñas reliquias de huesos humanos."Entonces alguien me dijo que muchos años atrás los excavado­res habían limpiado la cámara interior, colocaron todo en una pequeña caja de madera y la de­jaron en una habitación en la Gruta del Vaticano".
La profesora Guarducci dijo que encontró la caja el verano de 1963 y halló que contenía huesos humanos y restos de una manta roja bordada en oro.
El profesor Venerando Correnti, antropólogo de la Universidad de Palermo, fue consultado. Conclu­yó que los huesos hallados en la caja eran los de "un hombre adulto, de unos 60 a 70 años de edad, y de robusta contextura"
información que la Oficina de Prensa del Vaticano dijo que co­rrespondía a lo que se conoce de las características físicas de San Pedro.
La arqueóloga dijo que las por­ciones de tierra halladas en la caja eran exactamente igual a la tierra en la cámara escondida.
"Eso me llevó a una conclu­sión", dijo.
"San Pedro fue originalmente sepultado cerca de la estructura funeraria. Luego, durante el rei­no del Emperador Constantino (siglo cuarto) sus restos fueron escondidos en la cámara para
evitar saqueos, y cubierto por monumentos sobre los c se construyeron los tres altares
"En 1950 los investigadores abrieron la lápida inscripta  en la pared y hallaron los huesos sin sospechar que habían descubierto lo que he buscado por siglos, los restos de San Pedro” –dijo la Profesora.


martes, 18 de junio de 2013

Quién de la isla de Coche responde a estas interrogantes?

Riolama Fernández

Gregorio Reyes Generosos y gentiles tus comentarios, los agradezco infinitamente. Ademas algunos detalles han exacerbado mis recuerdos y mi curiosidad. En primer
lugar recuerdo haber leido algo de tu amor por la isla de Coche, algo asi
como el origen de tus raíces; resulta ser que mis antepasados por el lado materno (incluida mi madre) eran nativos de allí y cuando conversaban, con frecuencia hacían referencia a alguien de nombre Américo Fernández y a
otras personas del mismo apellido. Nunca he estado en Coche, ya que nací en Margarita y cuando tenia seis meses mis padres se trasladaron a Caracas.
La curiosidad que tengo es si existe la posibilidad de que tu padre sea esa persona de quien hablaban en mi casa. Quienes podrìan darme algunos otros detalles murieron hace años, quizas si te doy alguna informaciòn sobre mi pudieramos satisfacer esta curiosidad. Alli va: mi abuela materna se
llamaba Josefa Perez, sus hermanos Asisclo , Marcolina (quien se caso con
Simon Fernández), Guillermo y Silveria (si no recuerdo mal su esposo se
llamaba Manuel Sánchez). Entre los otros Fernandez que se mencionaban
recuerdo a Victoria Fernández. Alli te dejo ese caso de investigación. Una pregunta final, Tienes una direcciòn electrònica? la mìa es grv68@hotmail.com.
Un cordialisimo saludo._

martes, 16 de abril de 2013

Los "ñeros" que fueron al Mar Rojo a sacar madreperlas


            Los “Ñeros” estaban como pobres de nuevos horizontes cuando el turco Salim les abrió los postigos de lugares remotos que excitaron  su espíritu de hombres de mar y, sin pensarlo mucho, un día antes de la octavita de la virgen se hallaban “arrasando” los ostrales del mar rojo.

            De Margarita a las costas de Arabia hay un buen trecho y la distancia se refleja en  la naturaleza, forma y color de las costas.  Perlas como las de Paraguachoa, ninguna aquellas madreperlas de allende los mares eran más pobres que el alma del turco Salim Abouchamad, empresario de la idea.
            En la propia geografía de los acontecimientos, allí frente a las costas de Eritrea y Socotora, las celosías de la emoción por nuevos mares promisorios se cerraban.  Había que regresar.  Caletearon pesados fardos del ejército italiano a apoderarse de Etiopía y se hicieron de unas cuantas liras para sobrevivir y escapar de los nubarrones belicistas que se cernía sobre la negra Abisinia.
            En Venezuela, Gómez tenía la muerte anunciada, pero el Correo era más expedito  que el de ahora y mi General pudo enterarse a tiempo de las vicisitudes de aquellos diecisiete pescadores margariteños que quisieron establecer su ranchería en las costas africanas.  De manera que ordenó todas las providencias consulares para reponerlos de nuevo en el punto de donde salieron un 24 de julio de 1934.  Al cabo de trece meses retornaron los “ñeros” de aquella  aventura parecida a un cuento de la sultana Scherezada.



viernes, 18 de enero de 2013

El cantor margarieño Perucho Aguirre



            Perucho Aguirre, poeta y cantor de la tierra amada, me regaló su cuaderno que habla de las cosas más bellas y puras de la isla de Coche y de un momento imborrable de su infancia allá en su natal Otrabanda de la Asunción de donde también era su padrino Concho, Juan Cancio, el zapatero Cheque Larez y la maestra Luisa que tantas veces lo salvó de los correazos de aquel papá impositivo que enfermo se ponía la ampolleta él mismo en la vena.  Nos impresiona Perucho con su imagen de niño que trataba de entretener  la pena que le causaba la muerte de su padre y lo que aguardaba, empinado su volador desde la acera donde llegaban los lamentos y lágrimas del velatorio.

            “¿Perucho, mijo venacá, es que no te das cuenta? ¡Tu padre en cuerpo presente y tú en esta calzá montado volador! ¿Tú no ves que estamos llorando? ¡Dame  acá! Ven para que te despidas de tu padre que lo van a tapar”... y Perucho soltándose de los brazos de su maestra pasó corriendo entre aquel gentío de ropas moradas, blancas, y negras hasta ganar el fondo de la casa y esconderse más allá, junto a un riito detrás de una guaratara grandísima donde los ñangaragatos le secaban con lágrimas el recuerdo de aquella sentencia de su padre enfermo postrado en el catre:  “Ya saber Concho, si me muero, tu eres el pái deste muchacho y cuidadito como me lo consientes una porque te salgo”.

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CON SANPEDRO EN EL MAPIRE
Y DE ANGOSTURA CRONISTA
LA VIRGEN QUE TE ASISTA
EN LA TIERRA. DEL CHIGUIRE,


Te fuiste con la sequía
llevándote en tus guarales
 al gran Rafael González
berbiquí de poesía.
Con su Carite por guía
 olor a Carcanapire
en tu sol grande y catire
 te fuiste buscando almíbar
y arribaste a Bolívar
CON SAN PEDRO EN EL MAPIRE.

Con ribazones de Anchoas
 quedó tu Isla de Coche
y titilando en la noche
sus velámenes y proas.
Adios lomas y canoas
El Orinoco en tu vista
alto espíritu de artista
por tu condición humana
si te sembraste en Guayana
A. LA VIRGEN QUE TE ASISTA


Allá quedaron tus gentes
las anclas, los alcatraces
las diversiones vivaces
la luz de Vicente Fuentes.
Los corazones ardientes
de colorida revista
y te hiciste articulista
de los sin odio y ofensa
todo un Señor de la prensa
Y DE ANGOSTURA  CRONISTA.


Emprendes Licenciatura
del Periodismo sin fraude
y logras Suma Cum Laude
premio a tu inmensa cultura.
Eso lo logra el que jura
sin que conciencia le gire.
 porque todo el que se inspire
se hace un hombre de los grande: 
corno AMERICO FERNADEZ
EN LA TIERRA DEL CHIGUIRE.


De su hermano querido y también en la onda del pueblo
Perucho Aguirre, para Américo Fernández    
Ciudad Bolívar.
Maturín 04/06/95